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Por: Shirley Mendoza
Mientras a las afueras literalmente se vivía un carnaval; al interior, una guerra se desencadenaba. CBI se convirtió en un campo de concentración cuando, durante el Servicio de Jóvenes del 23 de enero, cada asistente tomó su lugar de autoridad y comandados por el Pastor de Jóvenes, Julio César Amador y dirigidos por el Espíritu Santo, lucharon por las almas de Barranquilla.
Desde las 4 pm hasta las casi 8:30 de la noche, los jóvenes se internaron en el auditorio principal de CBI para recibir su enseñanza de la semana, y luego de la intervención del Pastor Julio César, comenzar la jornada ya planeada.
Algunos uniformados con trajes camuflados, en un acto simbólico, no escatimaron esfuerzos en declarar libertad y salvación a todos los que, por estos días, se encuentran envueltos en las festividades de la temporada celebradas en Barranquilla. |