Dep. Comunicaciones | 25 de Enero de 2010
 
  Gran toma a la Ciudad. Día 7. ¡Día de Victoria!
 
  Por aire, agua y tierra; Barranquilla fue consagrada para Cristo.
 

Por: Shirley Mendoza

Olas que rompen contra las rocas, vientos que acarician los rostros a su paso; hacia un lado el río, hacia el otro, el mar y hacia arriba los cielos abiertos, de los que David dice, cuentan la gloria de Dios; seguramente el Rey se inspiró en lugares como este para escribir Salmos al Señor.


Rayaba el alba y Bocas de Ceniza ya estaba sitiado; la colectividad que adornaba de blanco los rieles, por los cuales alguna vez pasó un ferrocarril, se tomó el lugar para sellar por aire, agua y tierra, la última de las 7 vueltas proféticas con las cuales se reclama a Barranquilla para Cristo.


 Júbilo y gozo llenó al pueblo cuando la autoridad máxima del Atlántico, el Gobernador Eduardo Verano De la Rosa, tomó el micrófono y allí agradeció a Dios por su acompañamiento durante su periodo de gobierno, así como explicó que pedía al Todopoderoso sabiduría para tomar próximas decisiones sobre situaciones que se estaban presentando en el Departamento.


 Con unas palabras y una oración dirigida por el Apóstol Rafael Gómez, quedó oficialmente consagrado el último punto estratégico de la ciudad. Más tarde, la caravana rumbo a CBI, celebró a las afueras del auditorio, la victoria dada por Dios; mientras, ante los ojos expectantes de los creyentes, se consagraban los aires con aceite ungido.

 

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