LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 129

Mayo 30 de 2026

La iglesia no cierra. Ahora más unidos, más cerca.

LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 129

 

OSEAS 11 - 14

El amor del Señor por Israel

11 »Cuando Israel era niño, yo lo amé,
    y de Egipto llamé a mi hijo;
pero cuanto más lo llamaba,
    más se alejaba de mí
y ofrecía sacrificios a las imágenes de Baal
    y quemaba incienso a ídolos.
Yo mismo le enseñé a Israel a caminar,
    llevándolo de la mano;
pero no sabe ni le importa
    que fui yo quien lo cuidó.
Guie a Israel
    con mis cuerdas de ternura y de amor.
Quité el yugo de su cuello
    y yo mismo me incliné para alimentarlo.

»Sin embargo, como mi pueblo se niega a regresar a mí,
    regresará a Egipto
    y será forzado a servir a Asiria.
La guerra, como un torbellino, pasará por sus ciudades;
    los enemigos derribarán sus puertas.
Los destruirán,
    atrapándolos en sus propios planes malignos.
Pues mi pueblo está decidido a abandonarme.
Aunque me llaman el Altísimo,
    no me honran de verdad.

»Oh, Israel, ¿cómo podría abandonarte?
    ¿Cómo podría dejarte ir?
¿Cómo podría destruirte como a Adma
    o demolerte como a Zeboim?
Mi corazón está desgarrado dentro de mí
    y mi compasión se desborda.
No, no desataré mi ira feroz.
    No destruiré por completo a Israel,
ya que no soy un simple mortal, soy Dios.
    Yo soy el Santo que vive entre ustedes
    y no vendré a destruir.
10 Pues algún día la gente me seguirá.
    Yo, el Señor, rugiré como un león.
Y cuando ruja,
    mi pueblo regresará temblando del occidente.
11 Vendrán de Egipto como una bandada de aves.
    Regresarán de Asiria temblando como palomas
y los traeré de regreso a casa»,
    dice el Señor.

Cargos contra Israel y Judá

12 Israel me rodea con mentiras y engaño,
    pero Judá todavía obedece a Dios
    y es fiel al Santo.
12 El pueblo de Israel se alimenta del viento;
    todo el día corre tras el viento del oriente.
Amontonan mentiras y violencia;
    hacen una alianza con Asiria
    mientras mandan aceite de oliva a fin de comprar el apoyo de Egipto.

Ahora el Señor presenta cargos contra Judá.
    Está a punto de castigar a Jacob por todos sus caminos engañosos
    y cobrarle por todo lo que hizo.
Aun en la matriz,
    Jacob luchó con su hermano;
cuando se hizo hombre,
    hasta peleó con Dios.
Sí, luchó con el ángel y venció.
    Lloró y clamó para que lo bendijera.
Allá en Betel se encontró cara a cara con Dios,
    y Dios habló con él,
¡el Señor Dios de los Ejércitos Celestiales,
    el Señor es su nombre!
Así que ahora, vuélvete a tu Dios.
    Actúa con amor y justicia,
    y confía siempre en él.

Pero no, la gente se comporta como astutos comerciantes
    que venden con balanzas fraudulentas;
    les encanta estafar.
Israel se jacta: «¡Yo soy rico!
    ¡Sin ayuda de nadie hice una fortuna!
¡Nadie me ha descubierto haciendo trampas!
    ¡Mi historial es impecable!».

«Pero yo soy el Señor tu Dios,
    quien te rescató de la esclavitud en Egipto.
Y te haré habitar otra vez en carpas
    como lo haces cada año en el Festival de las Enramadas.
10 Yo envié a mis profetas para advertirte
    con numerosas visiones y parábolas».

11 Pero la gente de Galaad no vale nada
    debido a su idolatría.
Y en Gilgal también sacrifican toros;
    sus altares están en filas como montones de piedra
    a lo largo de los bordes de un campo arado.
12 Jacob huyó a la tierra de Aram
    y allí, a cambio de pastorear ovejas, ganó una esposa.
13 Luego, por medio de un profeta,
    el Señor sacó de Egipto a los descendientes de Jacob;
y fueron protegidos
    por el mismo profeta.
14 Pero el pueblo de Israel
    amargamente ha provocado al Señor;
ahora el Señor los sentenciará a muerte
    en pago por sus pecados.

La ira de Dios contra Israel

13 Cuando hablaba la tribu de Efraín,
    el pueblo temblaba de miedo
    porque esa tribu era importante en Israel;
pero la gente de Efraín pecó al rendir culto a Baal
    y así selló su destrucción.
Ahora siguen pecando, haciendo ídolos de plata,
    imágenes hábilmente formadas por manos humanas.
«¡Ofrézcanles sacrificios—gritan—
    y besen a ídolos que tienen forma de becerros!».
Por lo tanto, desaparecerán como la neblina de la mañana,
    como el rocío bajo el sol del amanecer,
como paja llevada por el viento
    y como el humo de una chimenea.

«He sido el Señor tu Dios
    desde que te saqué de Egipto.
No debes reconocer a ningún otro Dios aparte de mí,
    porque no hay otro salvador.
Yo te cuidé en el desierto,
    en esa tierra árida y sedienta;
pero una vez que comiste y quedaste satisfecho,
    te volviste orgulloso y te olvidaste de mí.
Entonces ahora yo te atacaré como un león,
    como un leopardo que acecha en el camino.
Como una osa a quien le robaron sus cachorros,
    arrancaré tu corazón.
Te devoraré como una leona hambrienta
    y te destrozaré como un animal salvaje.

»Estás a punto de ser destruido, oh Israel:
    sí, por mí, el único que te ayuda.
10 Ahora, ¿dónde está tu rey?
    ¡Que él te salve!
¿Dónde están los líderes de la tierra,
    el rey y los funcionarios que me exigiste?
11 En mi enojo te di reyes,
    y en mi furia te los quité.

12 »La culpa de Efraín ha sido reunida
    y su pecado almacenado para el castigo.
13 El sufrimiento ha llegado al pueblo
    como dolores de parto,
pero son como un bebé
    que se resiste a nacer.
¡El momento de nacer ha llegado,
    pero siguen en la matriz!

14 »¿Debo rescatarlos de la tumba?
    ¿Debo redimirlos de la muerte?
¡Oh muerte, haz salir tus horrores!
    ¡Tumba, desata tus plagas!
    Ya no les tendré compasión.
15 Efraín era el más productivo de sus hermanos,
    pero el viento del oriente—una ráfaga del Señor—
    se levantará en el desierto.
Todos sus manantiales se secarán
    y todos sus pozos desaparecerán.
Todo lo valioso que poseen
    será saqueado y se lo llevarán.
16 El pueblo de Samaria
    debe sufrir las consecuencias de su culpa
    porque se rebeló contra su Dios.
Un ejército invasor los matará;
    a sus niños los estrellarán contra el suelo hasta matarlos,
    y a las embarazadas las abrirán con espadas».

Sanidad para los que se arrepienten

14 Regresa, oh Israel, al Señor tu Dios,
    porque tus pecados te hicieron caer.
Presenta tus confesiones y vuélvete al Señor.
    Dile:
«Perdona todos nuestros pecados y recíbenos con bondad
    para que podamos ofrecerte nuestras alabanzas.
Asiria no puede salvarnos,
    ni nuestros caballos de guerra.
Nunca más diremos a ídolos que hemos hecho:
    “Ustedes son nuestros dioses”.
No, solamente en ti
    los huérfanos encuentran misericordia».

El Señor dice:
«Entonces yo los sanaré de su falta de fe;
    mi amor no tendrá límites,
    porque mi enojo habrá desaparecido para siempre.
Seré para Israel
    como un refrescante rocío del cielo.
Israel florecerá como el lirio;
    hundirá sus raíces profundamente en la tierra
    como los cedros del Líbano.
Sus ramas se extenderán como hermosos olivos,
    tan fragantes como los cedros del Líbano.
Mi pueblo vivirá otra vez bajo mi sombra.
    Crecerán como el grano y florecerán como la vid;
    serán tan fragantes como los vinos del Líbano.

»¡Oh Israel, mantente lejos de los ídolos!
    Yo soy el que contesta tus oraciones y te cuida.
Soy como un árbol que siempre está verde;
    todo tu fruto proviene de mí».

Que los sabios entiendan estas cosas.
    Que los que tienen discernimiento escuchen con atención.
Los caminos del Señor son rectos y verdaderos,
    y los justos viven al andar en ellos;
    pero en esos mismos caminos, los pecadores tropiezan y caen.

 

SALMOS 124

Cántico para los peregrinos que suben a Jerusalén. Salmo de David.

124 ¿Qué habría ocurrido si el Señor no hubiera estado de nuestro lado?
    Que todo Israel repita:
¿Qué habría ocurrido si el Señor no hubiera estado de nuestro lado
    cuando nos atacaron?
Nos habrían tragado vivos
    en el ardor de su enojo.
Las aguas nos habrían envuelto;
    un torrente nos habría inundado.
Así es, las impetuosas aguas de su furia
    nos habrían ahogado hasta la vida misma.

¡Alaben al Señor,
    quien no permitió que nos despedazaran con sus dientes!
Escapamos como un pájaro de la trampa del cazador;
    ¡la trampa se rompió y somos libres!
Nuestra ayuda viene del Señor,
    quien hizo el cielo y la tierra.

 

 

4 pasos que te ayudarán a tener un tiempo con Dios.


Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.

  1. Lea despacio
  2. Lea en voz alta
  3. Mientras esté leyendo pregúntele a Dios:

¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele


Dios podría estar hablándole de Él

  1. ¿Quién es Él?
  2. ¿Cuáles son sus características?
  3. ¿Qué hará?

Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:

  • P ¿Será un PECADO que debo confesar?
  • A ¿Será una ACTITUD que debo adoptar?
  • M ¿Será un MANDAMIENTO que debo obedecer?
  • P ¿Será una PROMESA que debo reclamar?
  • E ¿Será un EJEMPLO que debo seguir o evitar?

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. Pida PERDÓN: Confiese su pecado, arrepiéntase y reciba el perdón de Dios
  2. De GRACIAS: Agradezca a Dios por sus muchas bendiciones y promesas
  3. Por FAVOR: Ore por sus necesidades y las de otros; salvación, sanidad, protección
  4. Finalice diciendo TE AMO. Termine este tiempo en adoración y alabanza

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. ¿Qué le habló Dios?
  2. ¿Cómo esto cambiará sus perspectivas?
  3. ¿Cómo aplicará esto en su vida diaria?

Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”

Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”

DEVOCIONALES