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TASOD, tiempo a solas con Dios. La Biblia en 1 año: un desafío para leer todos juntos como iglesia

Día 246 de 365

LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 246 | DEL CONOCIMIENTO AL FRUTO: RECONOCIENDO A CRISTO COMO SEÑOR.

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Estimado Lector:

Mateo 21 y 22, narran uno de los momentos más importantes del ministerio de Jesús: Su llegada a Jerusalén, antes de la crucifixión.

Jesús entró montado en un asno, cumpliendo la profecía de Zacarías 9:9. La multitud lo recibió con mantos y ramas, proclamando: "¡Alabado sea el Hijo de David!", mientras otros preguntaban "¿Quién es este?", y respondían: "Es Jesús, el profeta de Nazaret de Galilea". Era aclamado, pero aún no reconocido por todos, como Mesías y Señor.

Inmediatamente limpió el templo, devolviéndole su propósito de casa de oración, sanó enfermos y confrontó una religiosidad aparente sin fruto, representada en la higuera seca. El capítulo cierra con sacerdotes y ancianos cuestionando Su Autoridad; Jesús respondió aludiendo a Juan el Bautista; y mediante la parábola de los agricultores malvados, mostró que Dios no busca palabras ni apariencias, sino obediencia y fruto; anticipando Su obediencia futura, para cumplir la Voluntad del Padre.

Mateo 22: Continúa con la parábola de la gran fiesta; en la cual, los invitados iniciales rechazaron el llamado, y la invitación se extendió a otros. Los fariseos intentaron comprometerlo con el impuesto al César, y Jesús respondió: "Den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios". Luego los saduceos cuestionaron la Resurrección, y Jesús los confrontó por no conocer las Escrituras ni el Poder de Dios, reafirmando la esperanza de vida después de la muerte.

Finalmente, resumió la Ley en dos mandamientos: Amar a Dios con todo el corazón, alma y mente, y amar al prójimo como a uno mismo. Concluyó citando el Salmo 110:1; y respondiendo a la pregunta inicial de: ¿Quién es este?, mostró que el Mesías no es solo Hijo de David, sino Señor de David. Es el Hijo de Dios que restaura la relación con el Padre.

El Salmo 91 , presenta el fundamento de esta relación: la confianza en Dios. Las múltiples formas de nombrarlo forman un paralelismo que lo revela como refugio, protector y Señor. Confiar, no significa ausencia de dificultades, sino seguridad en Su Presencia en medio de ellas.

Aplicación: Para la fe cristiana, esta confianza encuentra su plena revelación en Cristo, Hijo de Dios, quien manifiesta la identidad y el carácter del Padre. Así, estos tres textos nos conducen al reconocimiento de Cristo como Señor, pasando del conocimiento a dar fruto.

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