La Paz de una Nación

Mayo 31 de 2022

La iglesia no cierra. Ahora más unidos, más cerca.

La Paz de una Nación


Josué 18:1

Toda la congregación de los hijos de Israel se reunió en Silo, y erigieron allí el tabernáculo de reunión, después que la tierra les fue sometida.

 

Josué 18:1

Ahora que la tierra estaba bajo el control de los israelitas, toda la comunidad de Israel se reunió en Silo y levantó el tabernáculo.

 

 

Estimado lector

 

En este pasaje el autor narra cómo después de que la mayoría de la conquista fue realizada, Israel trasladó su centro religioso de Gilgal a Silo.

 

El tabernáculo de reunión era parte del tabernáculo, y era el lugar donde Dios vivía entre su pueblo. El nombre de esta ciudad fue el mismo con el cual Jacob profetizó del Mesías en Génesis 49:10. Algunos suponen que su nombre se debió a que fue elegida para ser el lugar de reposo del arca. Lo que tipifica a Cristo, el gran Pacificador y el camino a un Dios reconciliado a través de Él. El arca permaneció en Silo aproximadamente unos trecientos años, durante el periodo de los Jueces hasta que fue capturada en una batalla por los filisteos (1 Samuel 4:1-11).

 

Hay dos razones por las que probablemente se escogió Silo como la nueva ubicación del arca.

 

a. Cercanía a la residencia del gobernante principal.

Silo estaba en la suerte de Efraín, la tribu a la cual pertenecía Josué, y era apropiado que el tabernáculo estuviera cerca de la residencia del gobernante principal.

 

b. Situación geográfica central

Silo estaba a 40 kilómetros de Jerusalén, 19 kilómetros al norte de Betel, 10 al sur de Siquem y encerrado en un valle tosco y romántico. Su ubicación central en la tierra prometida facilitaba la llegada de todas las personas a los cultos de adoración especiales y a las festividades anuales.

 

Aplicación

La paz y la tranquilidad de una ciudad o una nación demanda que la presencia de Dios sea central en la vida de sus miembros y de sus dirigentes.

4 pasos que te ayudarán a tener un tiempo con Dios.


Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.

  1. Lea despacio
  2. Lea en voz alta
  3. Mientras esté leyendo pregúntele a Dios:

¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele


Dios podría estar hablándole de Él

  1. ¿Quién es Él?
  2. ¿Cuáles son sus características?
  3. ¿Qué hará?

Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:

  • P ¿Será un PECADO que debo confesar?
  • A ¿Será una ACTITUD que debo adoptar?
  • M ¿Será un MANDAMIENTO que debo obedecer?
  • P ¿Será una PROMESA que debo reclamar?
  • E ¿Será un EJEMPLO que debo seguir o evitar?

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. Pida PERDÓN: Confiese su pecado, arrepiéntase y reciba el perdón de Dios
  2. De GRACIAS: Agradezca a Dios por sus muchas bendiciones y promesas
  3. Por FAVOR: Ore por sus necesidades y las de otros; salvación, sanidad, protección
  4. Finalice diciendo TE AMO. Termine este tiempo en adoración y alabanza

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. ¿Qué le habló Dios?
  2. ¿Cómo esto cambiará sus perspectivas?
  3. ¿Cómo aplicará esto en su vida diaria?

Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”

Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”

DEVOCIONALES