LA PROFECÍA Y LA IGLESIA

Febrero 16 de 2023

La iglesia no cierra. Ahora más unidos, más cerca.

LA PROFECÍA Y LA IGLESIA

 

https://youtu.be/U5Su6AcMm40

 

1 Corintios 14:29-33a

29 Que dos o tres personas profeticen y que los demás evalúen lo que se dice. 30 Pero, si alguien está profetizando y otra persona recibe una revelación del Señor, el que está hablando debe callarse. 31 De esa manera, todos los que profeticen tendrán su turno para hablar, uno después de otro, para que todos aprendan y sean alentados. 32 Recuerden que la gente que profetiza está en control de su espíritu y puede turnarse con otros. 33 Pues Dios no es Dios de desorden sino de paz,

 

Estimado lector

 

Los dones del Espíritu (las lenguas o la profecía) nunca deben convertirse en el enfoque de la vida congregacional. La alabanza y la Palabra son el enfoque, y los dones fluyen bajo la dirección de Dios para traer orden a la iglesia.

 

En lo que a la profecía se refiere, como don espiritual, no como parte de las Escrituras, debe ser evaluada y pesada, pues, esta no es infalible.

 

La profecía debe ser juzgada de acuerdo con los estándares bíblicos, pues, Dios nunca se contradecirá a Sí mismo. El Espíritu Santo traerá la confirmación de la profecía a los líderes de la iglesia como confirmación de su veracidad, a diferencia de la profecía bíblica, donde los escritores recibieron el mensaje por inspiración directa del Espíritu Santo y lo comunicaron sin error alguno. Esto se evidencia porque tuvieron su cumplimiento en el tiempo y las que faltan por cumplirse, un día se harán realidad.

 

Dios es un Dios de orden. Por esta razón, al profetizar o hablar en lenguas en la congregación, se debe hacer en orden. Esto con el fin que se cumpla el propósito de la profecía: animar, consolar, enseñar, pero nunca juzgar o exhibir a una persona o a la congregación.

 

¿Qué te dice Dios en este día?

¿Cómo lo vas a aplicar hoy?

¿En qué área específica de tu vida?

Emocional _ Familiar _ Espiritual _ Financiera _ Otro _

 

 

4 pasos que te ayudarán a tener un tiempo con Dios.


Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.

  1. Lea despacio
  2. Lea en voz alta
  3. Mientras esté leyendo pregúntele a Dios:

¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele


Dios podría estar hablándole de Él

  1. ¿Quién es Él?
  2. ¿Cuáles son sus características?
  3. ¿Qué hará?

Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:

  • P ¿Será un PECADO que debo confesar?
  • A ¿Será una ACTITUD que debo adoptar?
  • M ¿Será un MANDAMIENTO que debo obedecer?
  • P ¿Será una PROMESA que debo reclamar?
  • E ¿Será un EJEMPLO que debo seguir o evitar?

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. Pida PERDÓN: Confiese su pecado, arrepiéntase y reciba el perdón de Dios
  2. De GRACIAS: Agradezca a Dios por sus muchas bendiciones y promesas
  3. Por FAVOR: Ore por sus necesidades y las de otros; salvación, sanidad, protección
  4. Finalice diciendo TE AMO. Termine este tiempo en adoración y alabanza

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. ¿Qué le habló Dios?
  2. ¿Cómo esto cambiará sus perspectivas?
  3. ¿Cómo aplicará esto en su vida diaria?

Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”

Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”

DEVOCIONALES