Junio 20 de 2026
LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 150
JOB 38 – 39
El Señor desafía a Job
38 Entonces
el Señor respondió a Job desde el torbellino:
2 «¿Quién
es este que pone en duda mi sabiduría
con palabras tan ignorantes?
3 Prepárate, muestra tu hombría
porque tengo algunas preguntas para ti
y tendrás que contestarlas.
4 »¿Dónde
estabas tú cuando puse los cimientos de la tierra?
Dímelo, ya que sabes tanto.
5 ¿Quién decidió sus dimensiones
y extendió la cinta de medir?
6 ¿Qué sostiene sus cimientos
y quién puso su piedra principal
7 mientras las estrellas de la mañana cantaban a coro
y todos los ángeles gritaban de alegría?
8 »¿Quién
contuvo el mar dentro de sus límites
cuando brotó del vientre
9 y cuando lo vestí de nubes
y lo envolví en densa oscuridad?
10 Pues lo encerré detrás de portones con rejas
y puse límite a sus orillas.
11 Dije: “De aquí no pasarás.
¡Aquí se detendrán tus orgullosas olas!”.
12 »¿Alguna
vez has ordenado que aparezca la mañana
o has causado que el amanecer se levante por el
oriente?
13 ¿Has hecho que la luz del día se extienda hasta los
confines de la tierra
para poner fin a la perversidad de la noche?
14 A medida que la luz se aproxima,
la tierra va tomando forma como el barro bajo un sello;
se viste de brillantes colores.
15 La luz molesta a los malvados
y detiene el brazo que se levanta para hacer violencia.
16 »¿Has
explorado las fuentes donde nacen los mares?
¿Has recorrido sus profundidades?
17 ¿Sabes dónde se encuentran las puertas de la muerte?
¿Has visto las puertas de la absoluta penumbra?
18 ¿Tienes idea de la magnitud de la tierra?
¡Dímelo, si es que lo sabes!
19 »¿De
dónde viene la luz
y adónde va la oscuridad?
20 ¿Puedes llevar a cada una a su hogar?
¿Sabes cómo llegar allí?
21 ¡Pero claro que ya conoces todo esto!
¡Pues naciste antes de que todo fuera creado,
y tienes muchísima experiencia!
22 »¿Has
visitado los depósitos de la nieve
o has visto donde se guarda el granizo?
23 (Los he reservado como armas para el tiempo de
angustia,
para el día de la batalla y de la guerra).
24 ¿Dónde está el camino hacia la fuente de luz?
¿Dónde está el hogar del viento del oriente?
25 »¿Quién
creó un canal para los torrentes de lluvia?
¿Quién trazó el sendero del relámpago?
26 ¿Quién hace caer la lluvia en tierra árida,
en el desierto donde nadie vive?
27 ¿Quién envía la lluvia para saciar la tierra seca
y hace que brote la hierba tierna?
28 »¿Tiene
padre la lluvia?
¿Quién da a luz el rocío?
29 ¿Quién es la madre del hielo?
¿Quién da a luz la escarcha que viene del cielo?
30 Pues el agua se convierte en hielo, duro como la
roca,
y la superficie del agua se congela.
31 »¿Puedes
tú guiar el movimiento de las estrellas
y atar el grupo de las Pléyades
o aflojar las cuerdas de Orión?
32 ¿Puedes dirigir las constelaciones a través de las
estaciones del año
o guiar a la Osa con sus cachorros a través del cielo?
33 ¿Conoces las leyes del universo?
¿Puedes usarlas para regular la tierra?
34 »¿Puedes
gritar a las nubes
y hacer que llueva?
35 ¿Puedes hacer que aparezca el relámpago
y que caiga hacia donde lo dirijas?
36 ¿Quién da la intuición al corazón
y el instinto a la mente?
37 ¿Quién es lo suficientemente sabio para contar las
nubes?
¿Quién puede inclinar los cántaros de los cielos
38 cuando la tierra reseca está árida
y el suelo, convertido en terrones?
39 »¿Puedes
acechar la presa para la leona
y saciar el hambre de los cachorros
40 cuando están tendidos en sus guaridas
o se agazapan en los matorrales?
41 ¿Quién da comida a los cuervos
cuando sus crías claman a Dios
y andan errantes con hambre?
El Señor continúa su
desafío
39 »¿Sabes
cuándo dan a luz las cabras salvajes?
¿Has visto nacer a los ciervos en su ambiente natural?
2 ¿Sabes cuántos meses llevan a las crías en su vientre?
¿Eres consciente del momento de parto?
3 Se agachan para dar a luz
y tener sus crías.
4 Estas crecen en campo abierto
y luego se van del hogar para no regresar.
5 »¿Quién
le da libertad al burro salvaje?
¿Quién desató sus cuerdas?
6 Yo lo puse en el desierto;
su hogar es la tierra baldía.
7 Detesta el ruido de la ciudad
y no tiene arriero que le grite.
8 Las montañas son su pastizal
donde busca cada brizna de hierba.
9 »¿Acaso
aceptará el buey salvaje ser domado?
¿Pasará la noche en tu establo?
10 ¿Puedes enganchar un buey salvaje a un arado?
¿Acaso arará un campo para ti?
11 Teniendo en cuenta su fuerza, ¿podrás confiar en él?
¿Puedes irte y confiar en que el buey haga tu trabajo?
12 ¿Podrás contar con él para que traiga el grano a tu
casa
y lo ponga en tu campo de trillar?
13 »El
avestruz agita sus alas con ostentación
pero estas no pueden competir con el plumaje de la
cigüeña.
14 El avestruz pone sus huevos en la tierra,
y deja que se calienten en el polvo.
15 No le preocupa que alguien los aplaste
o que un animal salvaje los destruya.
16 Trata con dureza a sus polluelos,
como si no fueran suyos.
No le importa si mueren,
17 porque Dios no le dio sabiduría
ni le dio entendimiento.
18 Pero siempre que se levanta para correr,
le gana al jinete con el caballo más veloz.
19 »¿Diste
la fuerza al caballo
o adornaste su cuello con largas crines?
20 ¿Le diste la capacidad de saltar como una langosta?
¡Su majestuoso resoplido es aterrador!
21 Patea la tierra y se alegra de su fuerza
cuando se lanza a la batalla.
22 Se ríe del miedo y no tiene temor.
No huye de la espada.
23 Se oye el sonido de las flechas golpeándolo
y brillan las lanzas y las jabalinas.
24 Patea el suelo con furia
y se lanza a la batalla cuando suena el cuerno de
carnero.
25 Resopla al sonido del cuerno.
Percibe la batalla a lo lejos.
Se estremece bajo las órdenes del capitán y el ruido de
la batalla.
26 »¿Es
tu sabiduría la que hace que el halcón alce vuelo
y extienda sus alas hacia el sur?
27 ¿Es por tu mandato que el águila se eleva
y hace su nido en las cumbres?
28 Vive en los acantilados,
y tiene su hogar en las rocas lejanas y escarpadas.
29 Desde allí acecha a su presa
vigilándola con ojos penetrantes.
30 Sus crías engullen sangre.
Donde hay un cadáver, allí los encontrarás».
SALMOS 145
Salmo de alabanza de David.
145 Te
exaltaré, mi Dios y Rey,
y alabaré tu nombre por siempre y para siempre.
2 Te alabaré todos los días;
sí, te alabaré por siempre.
3 ¡Grande es el Señor, el más digno de alabanza!
Nadie puede medir su grandeza.
4 Que
cada generación cuente a sus hijos de tus poderosos actos
y que proclame tu poder.
5 Meditaré en la gloria y la majestad de tu esplendor,
y en tus maravillosos milagros.
6 Tus obras imponentes estarán en boca de todos;
proclamaré tu grandeza.
7 Todos contarán la historia de tu maravillosa bondad;
cantarán de alegría acerca de tu justicia.
8 El Señor es
misericordioso y compasivo,
lento para enojarse y lleno de amor inagotable.
9 El Señor es bueno con todos;
desborda compasión sobre toda su creación.
10 Todas tus obras te agradecerán, Señor,
y tus fieles seguidores te darán alabanza.
11 Hablarán de la gloria de tu reino;
darán ejemplos de tu poder.
12 Contarán de tus obras poderosas
y de la majestad y la gloria de tu reinado.
13 Pues tu reino es un reino eterno;
gobiernas de generación en generación.
El Señor siempre cumple sus promesas;
es bondadoso en todo lo que hace.
14 El Señor ayuda a los caídos
y levanta a los que están agobiados por sus cargas.
15 Los ojos de todos buscan en ti la esperanza;
les das su alimento según la necesidad.
16 Cuando abres tu mano,
sacias el hambre y la sed de todo ser viviente.
17 El Señor es justo en todo lo que hace;
está lleno de bondad.
18 El Señor está cerca de todos los que lo
invocan,
sí, de todos los que lo invocan de verdad.
19 Él concede los deseos de los que le temen;
oye sus gritos de auxilio y los rescata.
20 El Señor protege a todos los que lo aman,
pero destruye a los perversos.
21 Alabaré
al Señor,
y que todo el mundo bendiga su santo nombre
por siempre y para siempre.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”