LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 216 | LA SEGURIDAD DEPENDE DE DIOS

Agosto 25 de 2026

La iglesia no cierra. Ahora más unidos, más cerca.

LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 216

LA SEGURIDAD DEPENDE DE DIOS

Lectura de hoy

Lectura: Zacarías 5 – 8

Salmos: Salmos 61

 

Estimado lector:

Esta es una oración de David, escrita en tiempo de angustia, al encontrarse lejos de su hogar y enfrentar circunstancias que lo hacían sentir débil y vulnerable. El rey expresó su dependencia de Dios, mostrando cómo el creyente puede pasar del desánimo a la confianza, recordando el carácter y la fidelidad del Señor. El salmo inicia con un clamor de David, pidiendo que Dios lo escuchara, porque su corazón desfallecía. Se describe como alguien que se encuentra "en los confines de la tierra"; comunicando sentimientos de distancia, soledad y desesperación. Reconoció que no podía sostenerse por sus propias fuerzas, y pidió a Dios: "Llévame a la roca que es más alta que yo". Esto representa un lugar de seguridad y estabilidad que solo Dios puede ofrecer, mostrando que el creyente necesita depender completamente del Señor, cuando enfrenta situaciones que lo superan.

David recordó cómo Dios había sido su refugio en el pasado, describiéndolo como una torre fuerte y protectora de sus enemigos, y como un lugar seguro donde podía permanecer bajo Su cuidado, reflejando su confianza en la protección divina y la fidelidad de Dios, hacia quienes buscan Su Refugio. David expresó su deseo de habitar para siempre en la Presencia de Dios y permanecer bajo la sombra de Sus alas, simbolizando cuidado, protección y comunión con el Señor. Además, reconoció que Dios escucharía sus votos, concediéndole la herencia reservada para quienes honran Su Nombre, reafirmando la confianza en Sus promesas.

Si, David oró, reconociendo que serían la Misericordia y la Verdad de Dios, las que sostendrán su vida. Concluyó con una expresión de alabanza y compromiso, prometiendo cantar continuamente al Nombre del Señor, cumpliendo fielmente sus votos.

 

APLICACIÓN PERSONAL

Hay que aprender a buscar a Dios, el principal refugio en cualquier circunstancia. Cuando las dificultades, incertidumbre o desánimo superen las fuerzas, se debe recordar que la verdadera seguridad no depende de las capacidades, recursos o control sobre la situación; sino de la Presencia y Fidelidad del Señor. En lugar de confiar en soluciones humanas, se debe acudir a Dios en oración, descansar en Sus promesas, y depositar la esperanza en Él. Así, se experimentará la paz y la fortaleza que solo Dios puede dar. El creyente puede vivir con confianza, porque sabe que Dios escucha sus oraciones, lo sostiene y permanece fiel en todo momento.

 

 

 

4 pasos que te ayudarán a tener un tiempo con Dios.


Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.

  1. Lea despacio
  2. Lea en voz alta
  3. Mientras esté leyendo pregúntele a Dios:

¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele


Dios podría estar hablándole de Él

  1. ¿Quién es Él?
  2. ¿Cuáles son sus características?
  3. ¿Qué hará?

Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:

  • P ¿Será un PECADO que debo confesar?
  • A ¿Será una ACTITUD que debo adoptar?
  • M ¿Será un MANDAMIENTO que debo obedecer?
  • P ¿Será una PROMESA que debo reclamar?
  • E ¿Será un EJEMPLO que debo seguir o evitar?

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. Pida PERDÓN: Confiese su pecado, arrepiéntase y reciba el perdón de Dios
  2. De GRACIAS: Agradezca a Dios por sus muchas bendiciones y promesas
  3. Por FAVOR: Ore por sus necesidades y las de otros; salvación, sanidad, protección
  4. Finalice diciendo TE AMO. Termine este tiempo en adoración y alabanza

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. ¿Qué le habló Dios?
  2. ¿Cómo esto cambiará sus perspectivas?
  3. ¿Cómo aplicará esto en su vida diaria?

Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”

Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”

DEVOCIONALES