LA IMPUREZA EN EL LIDERAZGO

Enero 12 de 2026

La iglesia no cierra. Ahora más unidos, más cerca.

LA IMPUREZA EN EL LIDERAZGO

 

MATEO 23:25-26

25 »¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! ¡Pues se cuidan de limpiar la parte exterior de la taza y del plato pero ustedes están sucios por dentro, llenos de avaricia y se permiten todo tipo de excesos! 

26 ¡Fariseo ciego! Primero lava el interior de la taza y del plato, y entonces el exterior también quedará limpio.

https://youtu.be/52sUSBtBYiA?si=yjIIZEdfZ2YuvuHU

 

Estimado lector:

En el contexto actual, se observa que parte del liderazgo eclesial muestra mayor preocupación por la vestimenta y la apariencia física que por el fundamento de las enseñanzas de la Escritura. Este énfasis superficial contrasta con la instrucción que Jesús expone en el Evangelio de Mateo.

En este pasaje, Jesús utiliza la imagen de la taza y el plato para enseñar una verdad espiritual profunda. Los escribas y fariseos, reconocidos como maestros de la ley religiosa, se conformaban con una limpieza externa, proyectando una apariencia de justicia, mientras descuidaban la condición de su interior. Aunque se mostraban piadosos ante los demás, su interior estaba lleno de avaricia, iniquidad y corrupción.

Por esta razón, Jesús los llama “hipócritas” y “ciegos”, y les indica el orden correcto: primero debe limpiarse el interior de la taza y del plato, para que también lo exterior quede limpio. No se trata de elegir entre una justicia externa o interna, sino de comprender que la verdadera justicia visible solo puede nacer de un corazón transformado. La prioridad, entonces, es el interior.

La aplicación de esta enseñanza es clara: el creyente está llamado a prepararse espiritualmente, a estudiar la Palabra y a dar fruto agradable al Señor. El énfasis debe estar en la formación moral y espiritual, más que en la apariencia externa. Alimentar el espíritu debe ocupar un lugar central, por encima de aquello que solo busca agradar al mundo.

 

 

4 pasos que te ayudarán a tener un tiempo con Dios.


Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.

  1. Lea despacio
  2. Lea en voz alta
  3. Mientras esté leyendo pregúntele a Dios:

¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele


Dios podría estar hablándole de Él

  1. ¿Quién es Él?
  2. ¿Cuáles son sus características?
  3. ¿Qué hará?

Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:

  • P ¿Será un PECADO que debo confesar?
  • A ¿Será una ACTITUD que debo adoptar?
  • M ¿Será un MANDAMIENTO que debo obedecer?
  • P ¿Será una PROMESA que debo reclamar?
  • E ¿Será un EJEMPLO que debo seguir o evitar?

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. Pida PERDÓN: Confiese su pecado, arrepiéntase y reciba el perdón de Dios
  2. De GRACIAS: Agradezca a Dios por sus muchas bendiciones y promesas
  3. Por FAVOR: Ore por sus necesidades y las de otros; salvación, sanidad, protección
  4. Finalice diciendo TE AMO. Termine este tiempo en adoración y alabanza

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. ¿Qué le habló Dios?
  2. ¿Cómo esto cambiará sus perspectivas?
  3. ¿Cómo aplicará esto en su vida diaria?

Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”

Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”

DEVOCIONALES