LA RECOMPENSA POR SEGUIR A JESÚS

Noviembre 10 de 2025

La iglesia no cierra. Ahora más unidos, más cerca.

LA RECOMPENSA POR SEGUIR A JESÚS

 

MATEO 19:27-30

27 Entonces Pedro le dijo:

—Nosotros hemos dejado todo para seguirte. ¿Qué recibiremos a cambio?

28 Jesús contestó:

—Les aseguro que cuando el mundo se renueve y el Hijo del Hombre se siente sobre su trono glorioso, ustedes que han sido mis seguidores también se sentarán en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel. 

29 Y todo el que haya dejado casas o hermanos o hermanas o padre o madre o hijos o bienes por mi causa recibirá cien veces más a cambio y heredará la vida eterna. 

30 Pero muchos que ahora son los más importantes en ese día serán los menos importantes, y aquellos que ahora parecen menos importantes en ese día serán los más importantes.

 

https://youtu.be/ufbMBRCZpsA?si=1cwyMlOhjvxcldmd

 

Estimado lector:

En este pasaje se expone sobre la recompensa del discipulado. En contraste con el joven rico que se marchó entristecido por su apego a las posesiones, los discípulos sí dejaron todo para seguir al Maestro. Surge entonces la pregunta: ¿qué ganarán con ello?

 

Jesús responde con una promesa de honor y recompensa espiritual: quienes lo siguieron se sentarán sobre doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel, una imagen que refleja autoridad y participación en el reino venidero. Esta promesa simboliza la recompensa eterna que reciben aquellos que permanecen fieles y dispuestos a renunciar a todo por causa del Reino.

 

Cuando Jesús afirma que recibirán “cien veces más”, no se refiere a una compensación material literal, sino a una abundancia espiritual incomparable. Su promesa expresa que todo sacrificio hecho por amor a Dios es multiplicado en bendiciones que trascienden lo terrenal: paz, propósito, comunión y vida eterna.

 

Sin embargo, Jesús concluye con una advertencia que desafía la lógica humana: “Muchos de los primeros serán últimos, y los últimos serán primeros.” La recompensa en el Reino de los Cielos no se mide por el éxito visible ni por los méritos aparentes, sino por la humildad, la obediencia y la disposición del corazón.

 

Una antigua leyenda ilustra esta verdad: se cuenta de un predicador que, habiendo ganado muchas almas, soñó que en el cielo no recibiría recompensa por sus obras, sino que esta sería para un anciano que oraba cada día por él desde los escalones del púlpito. El mensaje es claro: Dios mira la intención, no la apariencia, y reparte sus recompensas de acuerdo con el corazón.

 

4 pasos que te ayudarán a tener un tiempo con Dios.


Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.

  1. Lea despacio
  2. Lea en voz alta
  3. Mientras esté leyendo pregúntele a Dios:

¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele


Dios podría estar hablándole de Él

  1. ¿Quién es Él?
  2. ¿Cuáles son sus características?
  3. ¿Qué hará?

Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:

  • P ¿Será un PECADO que debo confesar?
  • A ¿Será una ACTITUD que debo adoptar?
  • M ¿Será un MANDAMIENTO que debo obedecer?
  • P ¿Será una PROMESA que debo reclamar?
  • E ¿Será un EJEMPLO que debo seguir o evitar?

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. Pida PERDÓN: Confiese su pecado, arrepiéntase y reciba el perdón de Dios
  2. De GRACIAS: Agradezca a Dios por sus muchas bendiciones y promesas
  3. Por FAVOR: Ore por sus necesidades y las de otros; salvación, sanidad, protección
  4. Finalice diciendo TE AMO. Termine este tiempo en adoración y alabanza

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. ¿Qué le habló Dios?
  2. ¿Cómo esto cambiará sus perspectivas?
  3. ¿Cómo aplicará esto en su vida diaria?

Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”

Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”

DEVOCIONALES