Enero 13 de 2026
LA VIDA EN EL CEMENTERIO
MATEO 23:27-28
27 »¡Qué aflicción les espera,
maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Pues son como tumbas
blanqueadas: hermosas por fuera, pero llenas de huesos de muertos y de toda
clase de impurezas por dentro.
28 Por fuera parecen personas rectas,
pero por dentro, el corazón está lleno de hipocresía y desenfreno.
https://youtu.be/BIFGYxJ8Mz4?si=Mw6ssGOWqULveOuO
Estimado lector:
Jesús continúa su enseñanza refiriéndose a los dirigentes religiosos y
ministros de su tiempo, cuya conducta externa parecía recta, pero cuyo corazón
estaba lleno de hipocresía, orgullo, injusticia, lascivia y maldad.
El Señor utiliza una figura de lenguaje impactante. Así como en pasajes
anteriores habló del vaso y del plato, limpios por fuera, pero sucios por
dentro, en esta ilustración de los sepulcros se retrata a quienes aparentan una
espiritualidad aceptable, pero están muertos espiritualmente a causa del
pecado. Exteriormente, pueden resultar atractivos por ciertas actitudes
visibles, pero interiormente carecen de vida espiritual.
Se presenta una imagen de devoción, piedad y santidad, mientras se niega
el poder transformador de Dios que hace posible una vida nueva en unión con
Cristo. Sin esa transformación interior, la pertenencia a cualquier iglesia
carece de valor real y se convierte únicamente en una expresión de hipocresía
religiosa.
La fe auténtica no se limita a una apariencia externa, sino que se
manifiesta en una vida coherente, donde lo que se profesa externamente coincide
con la realidad del corazón. La verdadera fe se expresa mediante una entrega
sincera, una vida transformada y una obediencia práctica a la Palabra de Dios,
vivida de manera cotidiana.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”