LÍDERES RELIGIOSOS

Enero 10 de 2026

La iglesia no cierra. Ahora más unidos, más cerca.

LÍDERES RELIGIOSOS

 

MATEO 23:23-24

23 »¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Pues se cuidan de dar el diezmo sobre el más mínimo ingreso de sus jardines de hierbas, pero pasan por alto los aspectos más importantes de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Es cierto que deben diezmar, pero sin descuidar las cosas más importantes. 

24 ¡Guías ciegos! ¡Cuelan el agua para no tragarse por accidente un mosquito, pero se tragan un camello!

https://youtu.be/x6MCKvAlemc?si=vXB_F-r_hokjTZd_

 

Estimado lector:

Para los líderes judíos, el diezmo era practicado de manera meticulosa y visible; sin embargo, dicha práctica se tornaba hipócrita cuando servía para encubrir la culpa derivada del descuido de los asuntos más importantes de la ley. Es posible —y frecuente— concentrarse en aspectos relativamente triviales mientras se ignoran realidades espirituales mucho más profundas y decisivas.

Los “asuntos más importantes” no se refieren a lo más difícil o exigente, sino a lo más central y determinante. Jesús los definió claramente con las palabras justicia, misericordia y fe, una expresión que remite al resumen de la verdadera religión presentado en Miqueas 6:8, en contraste con una religiosidad centrada únicamente en rituales externos o sacrificios ostentosos.

Al llamar a estos líderes “guías ciegos”, Jesús ilustró su insensatez mediante una imagen deliberadamente exagerada y humorística: personas que colaban el agua para no tragarse un mosquito —por razones de pureza ritual—, pero que al mismo tiempo eran capaces de tragarse un camello entero. La figura describe a alguien obsesionado con cumplir normas menores, mientras ignora faltas mucho más graves.

Esta imagen evidencia una profunda pérdida del sentido de la proporción espiritual. La enseñanza subraya el peligro de una religiosidad que prioriza la apariencia externa y el detalle minucioso, pero descuida el corazón de la ley y su verdadero propósito.

 

 

4 pasos que te ayudarán a tener un tiempo con Dios.


Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.

  1. Lea despacio
  2. Lea en voz alta
  3. Mientras esté leyendo pregúntele a Dios:

¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele


Dios podría estar hablándole de Él

  1. ¿Quién es Él?
  2. ¿Cuáles son sus características?
  3. ¿Qué hará?

Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:

  • P ¿Será un PECADO que debo confesar?
  • A ¿Será una ACTITUD que debo adoptar?
  • M ¿Será un MANDAMIENTO que debo obedecer?
  • P ¿Será una PROMESA que debo reclamar?
  • E ¿Será un EJEMPLO que debo seguir o evitar?

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. Pida PERDÓN: Confiese su pecado, arrepiéntase y reciba el perdón de Dios
  2. De GRACIAS: Agradezca a Dios por sus muchas bendiciones y promesas
  3. Por FAVOR: Ore por sus necesidades y las de otros; salvación, sanidad, protección
  4. Finalice diciendo TE AMO. Termine este tiempo en adoración y alabanza

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. ¿Qué le habló Dios?
  2. ¿Cómo esto cambiará sus perspectivas?
  3. ¿Cómo aplicará esto en su vida diaria?

Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”

Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”

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