Enero 17 de 2026
SEÑALES DEL REGRESO DE JESÚS
MATEO 24:3
3 Más tarde, Jesús se sentó en el
monte de los Olivos. Sus discípulos se le acercaron en privado y le dijeron:
—Dinos, ¿cuándo sucederá todo eso? ¿Qué señal marcará tu
regreso y el fin del mundo?
https://youtu.be/zqhRB6IboPY?si=o3kJTvE0SP59Zk-W
Estimado lector:
Estando Jesús sentado en el Monte de los Olivos junto a sus discípulos,
se plantea una pregunta fundamental acerca de las señales de su venida y del
fin del siglo: “¿Cuándo sucederá esto, y cuál será la señal de tu venida y de
la consumación de este siglo?”. En respuesta, Jesús advierte sobre el
surgimiento de falsos mesías y falsos profetas, y describe una serie de
acontecimientos —guerras, rumores de guerras, hambrunas y terremotos— como el
“principio de dolores de parto”. Estos sucesos no constituyen la señal final,
sino un proceso progresivo que aumentará en intensidad hasta su regreso.
Jesús aclara que dichos eventos no deben interpretarse como el fin
inmediato, sino como señales precursoras, comparables a las primeras
contracciones de un parto. Aunque se volverán más frecuentes y severos, no
representan en sí mismos la consumación. En medio de este contexto de
convulsión global, la advertencia central es no caer en el engaño ni dejarse
dominar por el temor, ya que muchos intentarán desviar a otros con falsas
señales y mensajes engañosos.
Estos versículos introducen las enseñanzas de Jesús sobre los eventos
finales, subrayando que, aunque habrá señales previas, el énfasis no está en
calcular fechas, sino en mantener la vigilancia espiritual. El mensaje central
es un llamado a la perseverancia, a permanecer firmes en la fe y a sostenerse
en la verdad hasta el momento de su regreso.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”