Enero 19 de 2026
COMIENZO DE DOLORES
MATEO 24:4-8
4 Jesús les dijo:
—No dejen que nadie los engañe,
5 porque muchos vendrán
en mi nombre y afirmarán: “Yo soy el Mesías”, y engañarán a muchos.
6 Oirán de guerras y de
amenazas de guerras, pero no se dejen llevar por el pánico. Es verdad, esas
cosas deben suceder, pero el fin no vendrá inmediatamente después.
7 Una nación entrará en
guerra con otra, y un reino con otro reino. Habrá hambres y terremotos en
muchas partes del mundo.
8 Sin embargo, todo eso
es solo el comienzo de los dolores del parto, luego vendrán más.
https://youtu.be/f8RF9WK7Pck?si=CrKrPQEIKRh7bK08
Estimado lector:
Este pasaje enseña que, antes del fin, Jesús advierte sobre el engaño de
falsos mesías y la manifestación de guerras, hambrunas y terremotos. Sin
embargo, aclara que estos acontecimientos constituyen únicamente el “comienzo
de dolores”, no el fin inmediato. Por esta razón, se enfatiza que los creyentes
no deben atemorizarse ni dejarse llevar por el pánico, sino permanecer
vigilantes y preparados para su venida. Dentro de este marco, la proclamación
del Evangelio a todas las naciones se presenta como una señal clave.
Jesús también responde a una pregunta formulada en dos partes por sus
discípulos. Ellos habían escuchado su anuncio sobre el juicio que caería sobre
Jerusalén y su afirmación de que se iría y regresaría. Ante esto, preguntaron
cuándo ocurriría ese juicio y cuál sería la señal de su regreso.
La primera respuesta de Jesús es una advertencia dirigida a que se
cuiden mutuamente y permanezcan atentos, con el fin de no ser engañados durante
el período de su ausencia. Se recalca la necesidad de estar alerta, ya que
surgirían personas que intentarían engañar afirmando ser el Cristo. Con ello,
Jesús deja claro que solo Él es y será el verdadero Mesías.
Los eventos mencionados —guerras, hambrunas y otros trastornos— no
representan el fin, sino el inicio de un tiempo de aflicción, comparado con los
dolores de parto, los cuales aumentan en frecuencia e intensidad antes del
nacimiento. Ante esta realidad, se subraya la importancia de mantenerse firmes
en la Palabra de Dios para no caer en el temor ni en la confusión.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”