Junio 25 de 2026
LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 155
PROVERBIOS 7 - 9
Más advertencia sobre mujeres
inmorales
7 Hijo
mío, sigue mi consejo;
atesora siempre mis mandatos.
2 ¡Obedece mis mandatos y vive!
Guarda mis instrucciones tal como cuidas tus ojos.
3 Átalas a tus dedos como un recordatorio;
escríbelas en lo profundo de tu corazón.
4 Ama
a la sabiduría como si fuera tu hermana
y haz a la inteligencia un querido miembro de tu
familia.
5 Deja que ellas te prevengan de tener una aventura con
una mujer inmoral
y de escuchar las adulaciones de una mujer promiscua.
6 Mientras
estaba junto a la ventana de mi casa,
mirando a través de la cortina,
7 vi a unos muchachos ingenuos;
a uno en particular que le faltaba sentido común.
8 Cruzaba la calle cercana a la casa de una mujer
inmoral
y se paseaba frente a su casa.
9 Era la hora del crepúsculo, al anochecer,
mientras caía la densa oscuridad.
10 La mujer se le acercó,
vestida de manera seductora y con corazón astuto.
11 Era rebelde y descarada,
de esas que nunca están conformes con quedarse en casa.
12 Suele frecuentar las calles y los mercados,
ofreciéndose en cada esquina.
13 Lo rodeó con sus brazos y lo besó,
y mirándolo con descaro le dijo:
14 «Acabo de hacer mis ofrendas de paz
y de cumplir mis votos.
15 ¡Tú eres precisamente al que estaba buscando!
¡Salí a encontrarte y aquí estás!
16 Mi cama está tendida con hermosas colchas,
con coloridas sábanas de lino egipcio.
17 La he perfumado
con mirra, áloes y canela.
18 Ven, bebamos sin medida la copa del amor hasta el
amanecer.
Disfrutemos de nuestras caricias,
19 ahora que mi esposo no está en casa.
Se fue de viaje por mucho tiempo.
20 Se llevó la cartera llena de dinero
y no regresará hasta fin de mes».
21 Y
así lo sedujo con sus dulces palabras
y lo engatusó con sus halagos.
22 Él la siguió de inmediato,
como un buey que va al matadero.
Era como un ciervo que cayó en la trampa,
23 en espera de la flecha que le
atravesaría el corazón.
Era como un ave que vuela directo a la red,
sin saber que le costará la vida.
24 Por
eso, hijos míos, escúchenme
y presten atención a mis palabras.
25 No dejen que el corazón se desvíe tras ella.
No anden vagando por sus caminos descarriados.
26 Pues ella ha sido la ruina de muchos;
numerosos hombres han caído en sus garras.
27 Su casa es el camino a la tumba.
Su alcoba es la guarida de la muerte.
Llamado de la Sabiduría
8 ¡Escuchen
cuando la Sabiduría llama!
¡Oigan cuando el entendimiento alza su voz!
2 La Sabiduría toma su puesto en las encrucijadas,
en la cumbre de la colina, junto al camino.
3 Junto a las puertas de entrada a la ciudad,
en el camino de ingreso, grita con fuerza:
4 «¡A ustedes los llamo, a todos ustedes!
Levanto mi voz a toda persona.
5 Ustedes, ingenuos, usen el buen juicio.
Ustedes, necios, muestren un poco de entendimiento.
6 ¡Escúchenme! Tengo cosas importantes que decirles.
Todo lo que digo es correcto,
7 pues hablo la verdad
y detesto toda clase de engaño.
8 Mi consejo es sano;
no tiene artimañas ni falsedad.
9 Mis palabras son obvias para todos los que tienen
entendimiento,
claras para los que poseen conocimiento.
10 Elijan mi instrucción en lugar de la plata
y el conocimiento antes que el oro puro.
11 Pues la sabiduría es mucho más valiosa que los
rubíes.
Nada de lo que uno pueda desear se compara con ella.
12 »Yo,
la Sabiduría, convivo con el buen juicio.
Sé dónde encontrar conocimiento y discernimiento.
13 Todos los que temen al Señor odiarán la
maldad.
Por eso odio el orgullo y la arrogancia,
la corrupción y el lenguaje perverso.
14 El sentido común y el éxito me pertenecen.
La fuerza y la inteligencia son mías.
15 Gracias a mí reinan los reyes
y los gobernantes dictan decretos justos.
16 Los mandatarios gobiernan con mi ayuda
y los nobles emiten juicios justos.
17 »Amo
a todos los que me aman.
Los que me buscan, me encontrarán.
18 Tengo riquezas y honor,
así como justicia y prosperidad duraderas.
19 ¡Mis dones son mejores que el oro, aun el oro más
puro;
mi paga es mejor que la plata refinada!
20 Camino en rectitud,
por senderos de justicia.
21 Los que me aman heredan riquezas;
llenaré sus cofres de tesoros.
22 »El Señor me
formó desde el comienzo,
antes de crear cualquier otra cosa.
23 Fui nombrada desde la eternidad,
en el principio mismo, antes de que existiera la
tierra.
24 Nací antes de que los océanos fueran creados,
antes de que brotara agua de los manantiales.
25 Antes de que se formaran las montañas,
antes que las colinas, yo nací,
26 antes de que el Señor hiciera la tierra y
los campos
y los primeros puñados de tierra.
27 Estaba presente cuando él estableció los cielos,
cuando trazó el horizonte sobre los océanos.
28 Estaba ahí cuando colocó las nubes arriba,
cuando estableció los manantiales en lo profundo de la
tierra.
29 Estaba ahí cuando puso límites a los mares,
para que no se extendieran más allá de sus márgenes.
Y también cuando demarcó los cimientos de la tierra,
30 era la arquitecta a su lado.
Yo era su constante deleite,
y me alegraba siempre en su presencia.
31 ¡Qué feliz me puse con el mundo que él creó;
cuánto me alegré con la familia humana!
32 »Y
ahora, hijos míos, escúchenme,
pues todos los que siguen mis caminos son felices.
33 Escuchen mi instrucción y sean sabios;
no la pasen por alto.
34 ¡Alegres son los que me escuchan,
y están atentos a mis puertas día tras día,
y me esperan afuera de mi casa!
35 Pues todo el que me encuentra, halla la vida
y recibe el favor del Señor.
36 Pero el que no me encuentra se perjudica a sí mismo.
Todos los que me odian aman la muerte».
9 La Sabiduría edificó su casa;
labró sus siete pilares.
2 Preparó un gran banquete,
mezcló los vinos y puso la mesa.
3 Envió a sus sirvientes para que invitaran a todo el
mundo.
Ahora convoca desde el lugar más alto con vista a la
ciudad:
4 «Entren conmigo», clama a los ingenuos.
Y a quienes les falta buen juicio, les dice:
5 «Vengan, disfruten mi comida
y beban el vino que he mezclado.
6 Dejen atrás sus caminos de ingenuidad y empiecen a
vivir;
aprendan a usar el buen juicio».
7 El
que reprende a un burlón recibirá un insulto a cambio;
el que corrige al perverso saldrá herido.
8 Por lo tanto, no te molestes en corregir a los
burlones;
solo ganarás su odio.
En cambio, corrige a los sabios
y te amarán.
9 Instruye a los sabios,
y se volverán aún más sabios.
Enseña a los justos,
y aprenderán aún más.
10 El
temor del Señor es la base de la sabiduría.
Conocer al Santo da por resultado el buen juicio.
11 La
sabiduría multiplicará tus días
y dará más años a tu vida.
12 Si te haces sabio, serás tú quien se beneficie.
Si desprecias la sabiduría, serás tú quien sufra.
Llamado de la Necedad
13 La
mujer llamada Necedad es una atrevida
y aunque no se da cuenta es una ignorante.
14 Se sienta a la entrada de su casa,
en el lugar más alto con vista a la ciudad.
15 Llama a los hombres que pasan por ahí,
ocupados en sus propios asuntos.
16 «Entren conmigo», les dice a los ingenuos.
Y a los que les falta buen juicio, les dice:
17 «¡El agua robada es refrescante;
lo que se come a escondidas es más sabroso!».
18 Pero lo que menos se imaginan es que allí están los
muertos.
Sus invitados están en lo profundo de la tumba.
SALMOS 150
150 ¡Alabado
sea el Señor!
Alaben a Dios en su santuario;
¡alábenlo en su poderoso cielo!
2 Alábenlo por sus obras poderosas;
¡alaben su grandeza sin igual!
3 Alábenlo con un fuerte toque del cuerno de carnero;
¡alábenlo con la lira y el arpa!
4 Alábenlo con panderetas y danzas;
¡alábenlo con instrumentos de cuerda y con flautas!
5 Alábenlo con el sonido de los címbalos;
alábenlo con címbalos fuertes y resonantes.
6 ¡Que todo lo que respira cante alabanzas
al Señor!
¡Alabado sea el Señor!
En la historia de la Biblia, Dios designa a los
humanos como sus representantes para gobernar el mundo. Pero una vez que los
humanos eligen la locura y la muerte, ¿cómo pueden volver al buen camino?
Veamos Proverbios 8, donde la sabiduría de Dios es representada como una
elegante mujer que convoca a todas las personas para que aprendan su camino y
encuentren la vida. En este video exploramos este extraordinario poema que nos
obliga a todos a hacer una elección: ¿de acuerdo con qué sabiduría elegiremos vivir?
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”