Agosto 02 de 2026
LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 193
EZEQUIEL 25 – 27
Mensaje para Amón
25 Luego
recibí este mensaje del Señor: 2 «Hijo de
hombre, ponte de cara a la tierra de Amón y profetiza contra sus
habitantes. 3 Comunica este mensaje a los amonitas
de parte del Señor Soberano: “¡Escuchen la palabra
del Señor Soberano! Ustedes se alegraron cuando mi templo fue
contaminado, se burlaron de Israel y de su desolación y se rieron de Judá
cuando la llevaron al destierro. 4 Permitiré que
invadan su país los nómadas de los desiertos orientales. Ellos establecerán su
campamento entre ustedes y levantarán carpas en su tierra. Se llevarán el fruto
de sus cosechas y se tomarán la leche de sus animales. 5 Convertiré
la ciudad de Rabá en un pastizal para camellos y todo el territorio de los
amonitas en un lugar de descanso para ovejas y cabras. Entonces ustedes sabrán
que yo soy el Señor.
6 »”Esto
dice el Señor Soberano: dado que ustedes aplaudieron, bailaron y
gritaron de alegría por la destrucción de mi pueblo, 7 yo
alzaré mi puño de juicio contra ustedes. Los entregaré como botín a muchas
naciones. Los eliminaré y dejarán de ser nación, los destruiré por completo.
Así sabrán que yo soy el Señor”.
Mensaje para Moab
8 »Esto
dice el Señor Soberano: dado que los moabitas dijeron que Judá
es igual a las demás naciones, 9 les abriré el
flanco oriental y destruiré sus gloriosas ciudades fronterizas: Bet-jesimot,
Baal-meón y Quiriataim. 10 Entregaré a los moabitas
en manos de los nómadas de los desiertos orientales, tal como hice con los
amonitas. Es cierto, los amonitas dejarán de ser contados entre las
naciones. 11 Del mismo modo, haré caer mi castigo
sobre los moabitas. Entonces sabrán que yo soy el Señor.
Mensaje para Edom
12 »Esto
dice el Señor Soberano: los edomitas pecaron grandemente al vengarse
contra el pueblo de Judá. 13 Por lo tanto, dice
el Señor Soberano, alzaré mi puño de juicio contra Edom. Exterminaré
a sus habitantes y a sus animales a filo de espada. Convertiré en una tierra
baldía el territorio desde Temán hasta Dedán. 14 Lo
llevaré a cabo por medio de mi pueblo Israel. Con enojo los israelitas
ejecutarán mi venganza, y los edomitas sabrán que esa venganza es mía. ¡Yo,
el Señor Soberano, he hablado!
Mensaje para Filistea
15 »Esto
dice el Señor Soberano: los filisteos arremetieron contra Judá por
amarga venganza y por desprecio acumulado. 16 Por
lo tanto, esto dice el Señor Soberano: alzaré mi puño de juicio
contra la tierra de los filisteos. Exterminaré a los cereteos y destruiré por
completo a la gente que vive junto al mar. 17 Ejecutaré
contra ellos una terrible venganza para castigarlos por lo que han hecho. Y una
vez que me haya vengado, sabrán que yo soy el Señor».
Mensaje para Tiro
26 El
3 de febrero, durante el año doce de cautividad del rey Joaquín, recibí
este mensaje del Señor: 2 «Hijo de hombre,
Tiro se alegró por la caída de Jerusalén diciendo: “¡Ajá! La que era la puerta
de entrada a las prósperas rutas comerciales del oriente ha sido destruida y
¡ahora es mi turno! ¡Dado que ella quedó desolada, yo me enriqueceré!”.
3 »Por
lo tanto, esto dice el Señor Soberano: oh Tiro, yo soy tu enemigo y
haré que muchas naciones se levanten contra ti como las olas del mar que rompen
contra tu costa. 4 Ellas destruirán las murallas de
Tiro y derribarán sus torres. ¡Yo rasparé su suelo hasta dejarlo como roca
desnuda! 5 No será más que una roca en el mar, un
lugar donde los pescadores tiendan sus redes, pues yo he hablado, dice
el Señor Soberano. Tiro se convertirá en presa de muchas
naciones, 6 y sus aldeas de tierra adentro serán
destruidas a espada. Entonces sabrán que yo soy el Señor.
7 »Esto
dice el Señor Soberano: del norte haré que se levante el rey
Nabucodonosor de Babilonia contra Tiro. Él es rey de reyes y viene con sus
caballos, sus carros de guerra, sus conductores y un gran ejército. 8 Primero
destruirá las aldeas de tierra adentro. Luego te atacará construyendo un muro
de asalto y una rampa y levantando un techo de escudos. 9 Golpeará
tus murallas con arietes y demolerá tus torres a golpe de martillo. 10 Las
patas de sus caballos ahogarán de polvo la ciudad y el estruendo de las ruedas
de los carros de guerra y sus conductores hará temblar tus murallas cuando
entren por tus puertas derrumbadas. 11 Los caballos
de sus jinetes pisotearán todas las calles de la ciudad. Masacrarán a tu gente
y derribarán las fuertes columnas.
12 »Saquearán
tus riquezas y mercancías, y demolerán tus murallas. Destruirán tus preciosas
casas y arrojarán al mar las piedras, los maderos y hasta el polvo de la
ciudad. 13 Pondré fin a la música de tus cánticos.
Nunca más se oirá entre tu pueblo el sonido de las arpas. 14 Transformaré
tu isla en una roca desnuda, un lugar donde los pescadores tiendan sus redes.
Jamás serás reconstruida, porque yo, el Señor, he hablado. ¡Sí,
el Señor Soberano ha hablado!
Efectos de la destrucción de Tiro
15 »Esto
dice el Señor Soberano a Tiro: toda la costa temblará ante el ruido
de tu caída, mientras se oyen los gritos de los heridos que retumban en la
prolongada masacre. 16 Los gobernantes de las
ciudades portuarias dejarán sus tronos y se quitarán las vestiduras reales y su
hermosa ropa. Se sentarán en el suelo, temblando de terror a causa de tu
destrucción. 17 Después se lamentarán por ti
entonando este canto fúnebre:
»¡Oh famosa ciudad isleña,
que antes gobernaba el mar,
cómo has sido destruida!
Tu gente, con su poderío naval,
antes sembraba terror por todo el mundo.
18 Ahora las tierras costeras tiemblan de miedo por tu
caída.
Decaen las islas a medida que desapareces.
19 »Esto
dice el Señor Soberano: convertiré a Tiro en ruinas despobladas, como
muchas otras. La sepultaré bajo las terribles oleadas del ataque enemigo. Los
grandes mares te tragarán. 20 Te enviaré a la fosa
para que te reúnas con los que descendieron allí hace mucho tiempo. Tu ciudad
quedará en ruinas, sepultada bajo tierra, como los que están en la fosa,
quienes entraron al mundo de los muertos. Aquí, en el mundo de los vivos, no
tendrás ningún lugar de honor. 21 Te daré un fin
terrible y dejarás de existir. Te buscarán, pero nunca más te encontrarán. ¡Yo,
el Señor Soberano, he hablado!».
Fin de la gloria de Tiro
27 Luego
recibí este mensaje del Señor: 2 «Hijo de
hombre, entona un canto fúnebre por Tiro, 3 esa
poderosa ciudad y portal al mar, el centro comercial del mundo. Dale a Tiro
este mensaje de parte del Señor Soberano:
»“Oh Tiro, te jactaste diciendo:
‘¡Mi belleza es perfecta!’.
4 Extendiste tus fronteras hacia el mar.
Tus constructores hicieron perfecta tu belleza.
5 Eras como un gran barco
construido con los mejores cipreses de Senir.
Con un cedro del Líbano
te fabricaron un mástil.
6 Te labraron los remos
con robles de Basán.
Tu cubierta hecha de pino de las costas de Chipre
se incrustó con marfil.
7 Confeccionaron tus velas con el mejor lino de Egipto,
y ondeaban sobre ti como una bandera.
Estabas bajo toldos azules y púrpura,
abrillantados con tinturas de las costas de Elisa.
8 Tus remeros venían de Sidón y de Arvad;
tus timoneles eran hombres hábiles de Tiro.
9 Sabios ancianos artesanos de Gebal calafateaban la
nave.
De todos los países llegaban naves con mercancías para
comerciar contigo.
10 »”Hombres
de las lejanas tierras de Persia, Lidia y Libia servían en tu gran
ejército. Ellos colgaban sus escudos y yelmos en tus muros y así te daban gran
honor. 11 Hombres de Arvad y de Helec montaban
guardia en tus murallas. Tus torres estaban al mando de hombres de Gamad. Sus
escudos colgados en tus murallas completaban tu belleza.
12 »”De
Tarsis enviaban mercaderes para comprar tus productos a cambio de plata,
hierro, estaño y plomo. 13 Mercaderes de Grecia, Tubal
y Mesec llegaban con esclavos y objetos de bronce para comerciar contigo.
14 »”De
Bet-togarmá traían caballos para montar, caballos para carros de guerra y mulas
para cambiarlos por tus mercancías. 15 También te
llegaban mercaderes desde la tierra de Dedán. Tenías el monopolio del
mercado en muchos lugares costeros; te pagaban con colmillos de marfil y madera
de ébano.
16 »”De
Aram enviaban mercaderes para comprar tu gran variedad de artículos.
Comerciaban con turquesa, tinturas de púrpura, bordados, lino fino y joyas de
coral y de rubíes. 17 Judá e Israel te ofrecían
trigo de Minit, higos,[j] miel, aceite de oliva y bálsamo a
cambio de tus mercancías.
18 »”De
Damasco enviaban mercaderes a comprar tu gran variedad de artículos, a cambio
de vino de Helbón y lana blanca de Zahar. 19 Llegaban
griegos desde Uzal con hierro forjado, canela y cálamo aromático para
cambiar por tus mercancías.
20 »”Desde
Dedán enviaban mercaderes para intercambiar contigo sus costosas mantas para
montura. 21 Los árabes y los príncipes de Cedar
enviaban mercaderes para obtener tus mercancías a cambio de corderos, carneros
y chivos. 22 Llegaban mercaderes de Saba y Raama
para conseguir tus mercancías a cambio de toda clase de especias, joyas y oro.
23 »”También
de Harán, Cane, Edén, Saba, Asiria y Quilmad llegaban con sus mercancías. 24 Traían
telas de alta calidad para comerciar: tela de color azul, bordados y alfombras
multicolores, enrolladas y atadas con cordeles. 25 Las
naves de Tarsis formaban una caravana acuática. ¡Los depósitos de tu isla
estaban llenos hasta el techo!
Destrucción de Tiro
26 »”¡Pero
mira! ¡Tus remeros
te han llevado hacia mares tempestuosos!
¡Un poderoso viento oriental
te ha causado destrozos en alta mar!
27 Has perdido todo:
tus riquezas y tus mercancías,
tus marineros y tus pilotos,
tus constructores de naves, tus mercaderes y tus
guerreros.
En el día de tu ruina,
todos a bordo se hundirán en lo profundo del mar.
28 Tiemblan tus ciudades junto al mar
mientras tus pilotos gritan de terror.
29 Todos los remeros abandonan sus naves;
los marineros y los pilotos están de pie en la orilla.
30 Gritan fuerte por ti
y lloran amargamente.
Se echan polvo sobre la cabeza
y se revuelcan en cenizas.
31 Se rapan la cabeza en señal de duelo por ti
y se visten de tela áspera.
Lloran por ti con gran amargura
y profundo dolor.
32 Mientras se lamentan y gimen por ti,
entonan este triste canto fúnebre:
‘¿Hubo alguna vez una ciudad como Tiro,
que ahora está en silencio, en el fondo del mar?
33 Las mercancías que comerciabas
saciaron los deseos de muchas naciones.
Reyes de los confines de la tierra
se enriquecieron con tu comercio.
34 Ahora eres una nave que naufragó,
deshecha en el fondo del mar.
Toda tu mercancía y tu tripulación
se hundieron contigo.
35 Todos los habitantes de las costas
se horrorizan de tu terrible destino.
Los reyes están llenos de terror
y lo ven con la cara retorcida de espanto.
36 Los mercaderes de las naciones
menean la cabeza al verte,
pues llegaste a un horrible final
y dejarás de existir’”».
SALMOS 38
Salmo de David, en el cual le pide a
Dios que se acuerde de él.
38 ¡Oh Señor,
no me reprendas en tu enojo
ni me disciplines en tu ira!
2 Tus flechas me han herido muy adentro
y tus golpes me aplastan.
3 Debido a tu enojo, todo mi cuerpo está enfermo;
mi salud está arruinada a causa de mis pecados.
4 Mi culpa me abruma;
es una carga demasiado pesada para soportar.
5 Mis heridas se infectan y dan mal olor
a causa de mis necios pecados.
6 Me retuerzo atormentado por el dolor;
todo el día estoy lleno de profunda tristeza.
7 Una fiebre galopante me quema por dentro,
y mi salud está arruinada.
8 Estoy agotado y totalmente destrozado;
mis gemidos salen de un corazón angustiado.
9 Señor,
tú sabes lo que anhelo;
oyes todos mis suspiros.
10 Mi corazón late aceleradamente, se me acaban las
fuerzas
y estoy quedando ciego.
11 Mis seres queridos y amigos no se me acercan, por
temor a la enfermedad;
hasta mi propia familia se mantiene a distancia.
12 Mientras tanto, mis enemigos tienden trampas para
matarme.
Los que desean mi mal hacen planes para arruinarme;
se pasan el día maquinando su traición.
13 Pero
yo hago oídos sordos a sus amenazas;
me quedo callado ante ellos como quien no puede hablar.
14 Opté por no oír nada,
y tampoco respondo.
15 Pues a ti te espero, oh Señor.
Tú debes responder por mí, oh Señor mi Dios.
16 Dije en oración: «No dejes que mis enemigos se burlen
de mí,
ni que se regodeen en mi caída».
17 Estoy
al borde del colapso,
haciendo frente a un dolor constante.
18 Pero confieso mis pecados;
estoy profundamente arrepentido por lo que hice.
19 Tengo muchos enemigos agresivos;
me odian sin razón.
20 Me pagan mal por bien
y se me oponen porque procuro lo bueno.
21 No me abandones, oh Señor;
no te quedes lejos, Dios mío.
22 Ven pronto a ayudarme,
oh Señor, mi salvador.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”