Agosto 03 de 2026
LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 194
EZEQUIEL 28 – 30
Mensaje para el rey de Tiro
28 Después
recibí este mensaje del Señor: 2 «Hijo de
hombre, dale al príncipe de Tiro este mensaje de parte
del Señor Soberano:
»“En tu gran arrogancia afirmaste: ‘¡Soy un dios!
Estoy sentado en un trono divino, en el corazón del
mar’;
pero eres solo un hombre y no un dios,
aunque te jactes de ser un dios.
3 Te crees más sabio que Daniel
y piensas que ningún secreto está oculto de ti.
4 Con tu sabiduría y entendimiento has acumulado mucha
riqueza:
oro y plata para tus tesoros.
5 Sí, tu sabiduría te hizo muy rico,
y tus riquezas, muy orgulloso.
6 »”Por
lo tanto, esto dice el Señor Soberano:
ya que te crees tan sabio como un dios,
7 haré que te ataque un ejército
extranjero,
el terror de las naciones.
¡Ellos desenvainarán sus espadas contra tu maravillosa sabiduría
y profanarán tu esplendor!
8 Te hundirán en la fosa,
y morirás en el corazón del mar,
traspasado de muchas heridas.
9 ¿Te jactarás, entonces, diciendo: ‘¡Soy un dios!’
frente a tus asesinos?
¡Para ellos no serás un dios,
sino un simple hombre!
10 Morirás como un pagano
en manos de extranjeros.
¡Yo, el Señor Soberano, he hablado!”».
11 Luego
recibí otro mensaje más del Señor: 12 «Hijo de
hombre, entona este canto fúnebre para el rey de Tiro. Dale este mensaje de
parte del Señor Soberano:
»“Tú eras el modelo de la perfección,
lleno de sabiduría y de exquisita belleza.
13 Estabas en el Edén,
el jardín de Dios.
Tenías la ropa adornada con toda clase de piedras preciosas
—cornalina rojiza, peridoto verde pálido, adularia
blanca,
berilo azul y verde, ónice, jaspe verde,
lapislázuli, turquesa y esmeralda—,
todas talladas especialmente para ti
e incrustadas en el oro más puro.
Te las dieron
el día en que fuiste creado.
14 Yo te ordené y te ungí
como poderoso ángel guardián.
Tenías acceso al monte santo de Dios
y caminabas entre las piedras de fuego.
15 »”Eras
intachable en todo lo que hacías,
desde el día en que fuiste creado
hasta el día en que se encontró maldad en ti.
16 Tu abundante comercio te llevó a la violencia,
y pecaste.
Entonces te expulsé en deshonra
de la montaña de Dios.
Te eché, guardián poderoso,
del lugar que tenías entre las piedras de fuego.
17 Tu corazón se llenó de orgullo
debido a tu gran belleza.
Tu sabiduría se corrompió
a causa de tu amor por el esplendor.
Entonces te arrojé al suelo
y te expuse a la mirada curiosa de los reyes.
18 Profanaste tus santuarios
con tus muchos pecados y tu comercio deshonesto.
Entonces hice brotar fuego de tu interior
y te consumió.
Te reduje a cenizas en el suelo
a la vista de todos los que te miraban.
19 Todos los que te conocían se horrorizaron por tu
destino.
Has llegado a un final terrible,
y dejarás de existir”».
Mensaje para Sidón
20 Luego
recibí otro mensaje del Señor: 21 «Hijo de
hombre, ponte de cara a la ciudad de Sidón y profetiza contra ella. 22 Dale
a la gente de Sidón este mensaje de parte del Señor Soberano:
»“Oh Sidón, yo soy tu enemigo,
y revelaré mi gloria en lo que te haré.
Cuando traiga juicio sobre ti
y revele mi santidad en medio de ti,
todos los que observen sabrán
que yo soy el Señor.
23 Enviaré una plaga contra ti
y correrá sangre por tus calles.
El ataque llegará de todas direcciones,
y tu gente quedará masacrada dentro de tus murallas.
Entonces todos sabrán
que yo soy el Señor.
24 Los vecinos burlones de Israel ya no la provocarán
punzándola y desgarrándola como zarzas y espinos.
Pues entonces sabrán
que yo soy el Señor Soberano”.
Restauración de Israel
25 »Esto
dice el Señor Soberano: el pueblo de Israel volverá a vivir en su
propio país, la tierra que le di a mi siervo Jacob. Pues reuniré a los
israelitas de entre las tierras lejanas adonde los había esparcido. A la vista
de las naciones del mundo, revelaré mi santidad en mi pueblo. 26 En
Israel, ellos vivirán seguros, construirán casas y cultivarán viñedos; y cuando
yo castigue a las naciones vecinas que los trataron con desprecio, ellos sabrán
que yo soy el Señor su Dios».
Mensaje para Egipto
29 El
7 de enero, durante el décimo año de cautividad del rey Joaquín, recibí
este mensaje del Señor: 2 «Hijo de hombre,
ponte de cara a Egipto y profetiza contra su rey—el faraón—y contra todo el
pueblo egipcio. 3 Dales este mensaje de parte
del Señor Soberano:
»“Yo soy tu enemigo, oh faraón, rey de Egipto,
monstruo enorme que acechas en las corrientes del Nilo.
Pues has dicho: ‘El Nilo es mío;
lo hice para mí’.
4 Te pondré garfios en las mandíbulas
y te arrastraré hasta tierra firme
con peces pegados a tus escamas.
5 Te dejaré a ti y a tus peces
abandonados en el desierto para que mueran.
Quedarás sin sepultura tirado en campo abierto,
pues te daré como comida a los animales salvajes y a
las aves.
6 Todos los habitantes de Egipto sabrán que yo soy
el Señor,
pues para Israel no fuiste más que una vara de juncos.
7 Cuando Israel se apoyó en ti,
te astillaste y te rompiste
y te clavaste en su axila.
Cuando Israel dejó caer su peso sobre ti,
te quebraste y sus piernas le fallaron.
8 »”Por
lo tanto, esto dice el Señor Soberano: oh Egipto, enviaré un ejército
contra ti y destruiré tanto a la gente como a los animales. 9 La
tierra de Egipto se convertirá en una desolada tierra baldía y los egipcios
sabrán que yo soy el Señor.
»”Debido a que dijiste: ‘El Nilo es mío; yo lo
hice’, 10 ahora soy enemigo tuyo y de tu río. Haré
de Egipto una tierra totalmente desolada y baldía, desde Migdol hasta Asuán, y
tan al sur como la frontera con Etiopía. 11 Durante
cuarenta años nadie pasará por allí, ni personas ni animales. Quedará
totalmente despoblada. 12 Haré de Egipto un lugar
desolado, rodeado por otras naciones desoladas. Sus ciudades quedarán vacías y
desoladas durante cuarenta años, rodeadas por otras ciudades en ruinas.
Esparciré a los egipcios por tierras lejanas”.
13 »Esto
también dice el Señor Soberano: pasados los cuarenta años traeré a
los egipcios nuevamente a su patria de entre las naciones donde fueron
esparcidos. 14 Restauraré la prosperidad de Egipto
y haré volver a sus habitantes a la tierra de Patros, en el sur de Egipto, de
donde provenían. Sin embargo, Egipto seguirá siendo un reino menor y sin
importancia. 15 Será la más insignificante de todas
las naciones y nunca volverá a destacarse por encima de las naciones vecinas.
16 »Entonces
Israel ya no tendrá la tentación de confiar en la ayuda de Egipto. Egipto
quedará tan devastado que servirá para recordarle a Israel la magnitud del
pecado que cometió al haber confiado en Egipto en tiempos pasados. Entonces
Israel sabrá que yo soy el Señor Soberano».
Nabucodonosor conquistará Egipto
17 El
26 de abril, el primer día del año nuevo, durante el año veintisiete de
cautividad del rey Joaquín, recibí este mensaje del Señor: 18 «Hijo
de hombre, el ejército del rey Nabucodonosor de Babilonia combatió tan
ferozmente contra Tiro que los guerreros quedaron con la cabeza calva y los
hombros llagados y ampollados; pero ni Nabucodonosor ni su ejército recibieron
botín en recompensa por todo su esfuerzo. 19 Por lo
tanto, esto dice el Señor Soberano: le entregaré el territorio de
Egipto a Nabucodonosor, rey de Babilonia. Se llevará la riqueza de Egipto
saqueando todo lo que haya para poder pagarle a su ejército. 20 Así
es, le he entregado la tierra de Egipto como recompensa por su esfuerzo, dice
el Señor Soberano, porque trabajaba para mí cuando destruyó a Tiro.
21 »Llegará
el día cuando haré revivir la antigua gloria de Israel, y por fin,
Ezequiel, respetarán tus palabras. Entonces sabrán que yo soy el Señor».
Día triste para Egipto
30 Este
es otro mensaje que recibí del Señor: 2 «Hijo
de hombre, profetiza y comunica este mensaje de parte
del Señor Soberano:
»“Lloren y giman
por ese día,
3 porque ya se acerca el día terrible,
¡el día del Señor!
Será un día de nubes y de penumbra,
un día de desesperación para las naciones.
4 Vendrá una espada contra Egipto
y los masacrados cubrirán el suelo.
Se llevarán sus riquezas
y destruirán sus cimientos.
La tierra de Etiopía será saqueada.
5 Etiopía, Libia, Lidia, toda
Arabia
y sus demás aliadas
serán destruidas en esa guerra.
6 »”Esto
dice el Señor:
caerán todos los aliados de Egipto
y acabará la soberbia de su poder.
Desde Migdol hasta Asuán
serán masacrados a filo de espada,
dice el Señor Soberano.
7 Egipto quedará desolado,
rodeado de naciones desoladas,
y sus ciudades quedarán en ruinas,
rodeadas de otras ciudades en ruinas.
8 Los egipcios sabrán que yo soy el Señor
cuando le prenda fuego a Egipto
y destruya a todos sus aliados.
9 En ese tiempo enviaré veloces mensajeros por barco
para aterrorizar a los tan confiados etíopes.
Un gran pánico se apoderará de ellos
el día de la indudable destrucción de Egipto.
¡Espérenlo!
¡Sin falta, llegará!
10 »”Esto
dice el Señor Soberano:
con el poder del rey Nabucodonosor de Babilonia,
destruiré a las multitudes de Egipto.
11 Él y sus ejércitos—los más despiadados de todos—
serán enviados para destruir el país.
Harán guerra contra Egipto
hasta cubrir el suelo con egipcios masacrados.
12 Secaré el río Nilo
y venderé el país a hombres perversos.
Haré destruir la tierra de Egipto y todo lo que haya allí
por manos de extranjeros.
¡Yo, el Señor, he hablado!
13 »”Esto
dice el Señor Soberano:
romperé en pedazos los ídolos de Egipto
y las imágenes que están en Menfis.
Ya no quedarán gobernantes en Egipto;
el terror se apoderará del país.
14 Destruiré el sur de Egipto,
prenderé fuego a Zoán
y traeré juicio sobre Tebas.
15 Derramaré mi furia sobre Pelusio,
la fortaleza más fuerte de Egipto,
y pisotearé
a las multitudes de Tebas.
16 ¡Sí, le prenderé fuego a todo Egipto!
Pelusio se retorcerá de dolor;
Tebas será despedazada;
Menfis vivirá en constante terror.
17 Los jóvenes de Heliópolis y Bubastis morirán en
batalla,
y las mujeres serán llevadas como esclavas.
18 Cuando yo quiebre el orgullo de la fuerza de Egipto,
también será un día oscuro para Tafnes.
Una nube oscura cubrirá Tafnes,
y sus hijas serán llevadas cautivas.
19 Así traeré un gran castigo sobre Egipto
y los egipcios sabrán que yo soy el Señor”».
Los brazos rotos del faraón
20 El
29 de abril, durante el año once de cautividad del rey Joaquín, recibí
este mensaje del Señor: 21 «Hijo de hombre, le
he roto el brazo al faraón, rey de Egipto. No le han enyesado el brazo para que
se cure, ni se lo han entablillado para que pueda sostener una espada. 22 Por
lo tanto, esto dice el Señor Soberano: ¡yo soy enemigo del faraón,
rey de Egipto! Le romperé ambos brazos—el que tiene sano y el que tiene roto—y
haré que se le caiga la espada. 23 Esparciré a los
egipcios por muchos países alrededor del mundo. 24 Fortaleceré
los brazos al rey de Babilonia y le pondré mi espada en la mano. En cambio, le
romperé los brazos al faraón, rey de Egipto, y quedará tendido, herido de
muerte, gimiendo de dolor. 25 Fortaleceré los
brazos del rey de Babilonia, mientras los brazos del faraón caerán inservibles
a ambos lados de su cuerpo. Cuando ponga mi espada en la mano del rey de
Babilonia y él la levante contra la tierra de Egipto, Egipto sabrá que yo soy
el Señor. 26 Esparciré a los egipcios entre
las naciones; los dispersaré por todo el mundo. Entonces sabrán que yo soy
el Señor».
SALMOS 39
Para Jedutún, director del coro:
salmo de David.
39 Me
dije: «Tendré cuidado con lo que hago
y no pecaré en lo que digo.
Refrenaré la lengua
cuando los que viven sin Dios anden cerca».
2 Pero mientras estaba allí en silencio
—sin siquiera hablar de cosas buenas—,
el torbellino en mi interior se hizo cada vez peor.
3 Cuanto más pensaba,
más me enardecía,
hasta que disparé un fuego de palabras:
4 «Señor, recuérdame lo breve que será mi tiempo sobre
la tierra.
Recuérdame que mis días están contados,
¡y cuán fugaz es mi vida!
5 La vida que me has dado no es más larga que el ancho
de mi mano.
Toda mi vida es apenas un instante para ti;
cuando mucho, cada uno de nosotros es apenas un
suspiro». Interludio
6 Somos
tan solo sombras que se mueven
y todo nuestro ajetreo diario termina en la nada.
Amontonamos riquezas
sin saber quién las gastará.
7 Entonces, Señor, ¿dónde pongo mi esperanza?
Mi única esperanza está en ti.
8 Rescátame de mis rebeliones.
No permitas que los necios se burlen de mí.
9 En silencio estoy delante de ti; no diré ni una
palabra,
porque mi castigo proviene de ti.
10 ¡Pero por favor, deja de castigarme!
Estoy agotado por los golpes de tu mano.
11 Cuando nos disciplinas por nuestros pecados,
consumes como una polilla lo que estimamos precioso.
Cada uno de nosotros es apenas un suspiro. Interludio
12 ¡Oh Señor,
oye mi oración!
¡Escucha mis gritos de auxilio!
No cierres los ojos ante mis lágrimas.
Pues soy tu invitado,
un viajero de paso,
igual que mis antepasados.
13 Déjame solo para que pueda volver a sonreír
antes de que parta de este mundo y no exista más.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”