Agosto 27 de 2026
LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 218
UN
LLAMADO A LA INTEGRIDAD
Lectura de hoy
Lectura:
Malaquías
1 – 2
Salmos: Salmos
63
Estimado
Lector:
Malaquías
significa “Mi mensajero”. Fue el último profeta del Antiguo Testamento, antes
de los 400 años de silencio, donde Dios preparó el escenario para la venida del
Mesías.
En
este período posterior al cautiverio de Babilonia, (año 430 A.C.), los
israelitas enfrentaban dificultades, oposiciones y escasez; pero, en vez de
buscar a Dios, se desviaron del camino, rebelándose contra Él, con la apatía
espiritual, la desobediencia y el menosprecio a sus mandamientos; llevaban al
altar animales defectuosos, imperfectos para el sacrificio (Levítico 22:19-22);
los hombres se divorciaban sin justa causa para casarse con mujeres extranjeras
que adoraban otros dioses (Deuteronomio 7:3-4, Josué 23:12-13). El Señor, para
que reaccionaran y regresaran a la verdadera adoración, envió a Malaquías, quien,
con preguntas retóricas y respuestas inesperadas por parte del pueblo, hizo un
llamado a la rectitud espiritual y moral; confrontó a los sacerdotes por no
instruir debidamente al pueblo.
La
exhortación de Malaquías (Capítulo 2, versículo 17), muestra la terquedad espiritual,
dudas y falta de conocimiento del pueblo sobre Dios, porque no apreciaban Su
Amor, Justicia y Misericordia.
La
aplicación a estos dos capítulos de Malaquías está en el Salmo 63 de David,
quien a pesar de que estaba huyendo por el desierto de Judá, no se enfocaba en
la tierra árida, sino en Dios, el Único que lo podía sostener en medio de la
escasez, proporcionándole lo que su cuerpo y su alma necesitaban. David, a
diferencia de los israelitas, era consciente del Amor, la Misericordia y el
Poder de Dios, y de Su Gloria sobre su vida, que lo satisfacía más “que un
suculento banquete” y que lo podía librar de sus enemigos.
Como
David, todo creyente debe depender únicamente de Dios, sin importar en qué
lugar se encuentre, ni por las dificultades que está pasando; porque la
presencia de Dios es Su refugio. Su prioridad debe ser buscar a Dios en
intimidad, entendiendo que la adoración no depende de las circunstancias, sino
de la revelación de quién es Dios. Para eso, debe vivir una vida plena con
propósito, y digna del reconocimiento de Dios; estar de acuerdo con Dios,
reconocer Su autoridad y soberanía sobre su vida, y someterse a Él, siguiendo
sus instrucciones y aceptando su consejo.
En este libro, Malaquías denuncia el egoísmo de
Israel tras el exilio y proclama que el día del Señor purificará a Israel y lo
preparará para el reino de Dios.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”