Agosto 20 de 2026
LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 211
DANIEL 4 – 6
El rey Nabucodonosor sueña con un
árbol
4 El
rey Nabucodonosor envió el siguiente mensaje a la gente de todas las razas,
naciones y lenguas del mundo:
«¡Paz y prosperidad a todos!
2 »Quiero
que todos conozcan las señales milagrosas y las maravillas que el Dios Altísimo
ha realizado en mi favor.
3 ¡Cuán
grandiosas son sus señales
y cuán poderosas sus maravillas!
Su reino durará para siempre,
y su dominio por todas las generaciones.
4 »Yo,
Nabucodonosor, vivía en mi palacio con comodidad y prosperidad. 5 Una
noche tuve un sueño que me asustó; mientras estaba en la cama vi visiones que
me aterraron. 6 Así que emití una orden llamando a
todos los sabios de Babilonia para que me explicaran el significado de mi
sueño. 7 Cuando se presentaron los magos, los
brujos, los astrólogos y los adivinos, les conté el sueño, pero no
pudieron explicarme el significado. 8 Finalmente
Daniel se presentó ante mí y le conté el sueño. (Daniel lleva el nombre de mi
dios, Beltsasar. El espíritu de los dioses santos vive en él).
9 »Le
dije: “Beltsasar, jefe de los magos, sé que el espíritu de los dioses santos
vive en ti y que ningún misterio es demasiado profundo para que lo resuelvas.
Dime ahora el significado de mi sueño.
10 »”Mientras
estaba acostado en mi cama, soñé esto: vi un enorme árbol en medio de la
tierra. 11 El árbol creció muy alto y se hizo
fuerte y se elevó hacia los cielos para que todo el mundo lo viera. 12 Sus
hojas eran verdes y nuevas, y tenía abundancia de fruta para que todos
comieran. Los animales salvajes vivían bajo su sombra y las aves anidaban en
sus ramas. Todo el mundo se alimentaba de ese árbol.
13 »”Luego
mientras soñaba, vi a un mensajero, un santo que descendía del
cielo. 14 El mensajero gritó:
‘¡Talen el árbol y córtenle las ramas!
¡Sacúdanle las hojas y desparramen su fruta!
Espanten los animales salvajes que están bajo su sombra
y las aves que están en sus ramas.
15 Pero dejen en la tierra el tocón con las raíces,
sujeto con una faja de hierro y bronce
y rodeado por la hierba tierna.
Que lo moje el rocío del cielo,
y que viva con los animales salvajes entre las plantas
del campo.
16 Durante siete períodos de tiempo,
que tenga la mente de un animal salvaje,
en lugar de una mente humana.
17 Pues esto es lo que decretaron los mensajeros;
es lo que ordenan los santos,
para que todos sepan
que el Altísimo gobierna los reinos del mundo
y los entrega a cualquiera que él elija,
incluso a las personas más humildes’.
18 »”Beltsasar,
ese fue el sueño que tuve yo, el rey Nabucodonosor. Ahora dime qué significa,
porque ninguno de los sabios de mi reino ha podido hacerlo. Sin embargo, tú
puedes decírmelo porque el espíritu de los dioses santos vive en ti”.
Daniel explica el sueño
19 »Al
oír el relato, Daniel (también llamado Beltsasar) se quedó agobiado por un
rato, atemorizado por el significado del sueño. Entonces el rey le dijo:
“Beltsasar, no te alarmes por el sueño y lo que significa”.
»Beltsasar respondió: “¡Mi señor, quisiera que
los sucesos anticipados en este sueño ocurrieran a sus enemigos y no a
usted! 20 El árbol que usted vio crecía alto y se
hacía fuerte y se elevaba hacia los cielos para que todo el mundo lo
viera. 21 Sus hojas eran verdes y nuevas, y tenía
abundancia de fruta para que todos comieran. Los animales salvajes vivían bajo
su sombra y las aves anidaban en sus ramas. 22 Ese
árbol es usted, su majestad. Pues usted ha crecido y se ha hecho fuerte y
poderoso; su esplendor llega hasta el cielo y su gobierno hasta los confines de
la tierra.
23 »”Luego
usted vio a un mensajero, un santo que descendía del cielo y decía: ‘Talen el
árbol y destrúyanlo, pero dejen en la tierra el tocón con las raíces, sujeto
con una faja de hierro y bronce, y rodeado por la hierba tierna. Que lo moje el
rocío del cielo. Que viva con los animales del campo durante siete períodos de
tiempo’.
24 »”Esto
es lo que significa el sueño, su majestad, y lo que el Altísimo ha declarado
que le sucederá a mi señor, el rey. 25 Usted será
expulsado de la sociedad humana y vivirá en el campo con los animales salvajes.
Comerá pasto como el ganado y el rocío del cielo lo mojará. Durante siete
períodos de tiempo vivirá de esta manera hasta que reconozca que el Altísimo
gobierna los reinos del mundo y los entrega a cualquiera que él elija. 26 Sin
embargo, quedaron en la tierra el tocón y las raíces del árbol. Esto significa
que usted recibirá nuevamente el reino cuando haya reconocido que es el cielo
el que gobierna.
27 »”Rey
Nabucodonosor, por favor, acepte mi consejo. Deje de pecar y haga lo correcto.
Apártese de su perverso pasado y sea compasivo con los pobres. Quizá, entonces,
pueda seguir prosperando”.
Cumplimiento del sueño
28 »Sin
embargo, todas estas cosas le ocurrieron al rey Nabucodonosor. 29 Doce
meses más tarde, el rey caminaba sobre la terraza del palacio real en
Babilonia 30 y mientras contemplaba la ciudad,
dijo: “¡Miren esta grandiosa ciudad de Babilonia! Edifiqué esta hermosa ciudad
con mi gran poder para que fuera mi residencia real a fin de desplegar mi
esplendor majestuoso”.
31 »Mientras
estas palabras aún estaban en su boca, se oyó una voz desde el cielo que decía:
“¡Rey Nabucodonosor, este mensaje es para ti! Ya no eres gobernante de este
reino. 32 Serás expulsado de la sociedad humana.
Vivirás en el campo con los animales salvajes y comerás pasto como el ganado.
Durante siete períodos de tiempo vivirás de esta manera hasta que reconozcas
que el Altísimo gobierna los reinos del mundo y los entrega a cualquiera que él
elija”.
33 »En
ese mismo momento se cumplió la sentencia y Nabucodonosor fue expulsado de la
sociedad humana. Comió pasto como el ganado y lo mojó el rocío del cielo. Vivió
de esa manera hasta que el pelo le creció tan largo como las plumas de las
águilas y las uñas como las garras de un ave.
Nabucodonosor alaba a Dios
34 »Cuando
se cumplió el tiempo, yo, Nabucodonosor, levanté los ojos al cielo. Recuperé la
razón, alabé y adoré al Altísimo y di honra a aquel que vive para siempre.
Su dominio es perpetuo,
y eterno es su reino.
35 Todos los hombres de la tierra
no son nada comparados con él.
Él hace lo que quiere
entre los ángeles del cielo
y entre la gente de la tierra.
Nadie puede detenerlo ni decirle:
“¿Por qué haces estas cosas?”.
36 »Cuando
recobré la razón, también recuperé mi honra, mi gloria y mi reino. Mis asesores
y nobles me buscaron y fui restituido como cabeza de mi reino, con mayor honra
que antes.
37 »Ahora,
yo, Nabucodonosor, alabo, glorifico y doy honra al Rey del cielo. Todos sus
actos son justos y verdaderos, y es capaz de humillar al soberbio».
La escritura en la pared
5 Muchos
años después, el rey Belsasar ofreció un gran banquete a mil de sus nobles y
bebió vino con ellos. 2 Mientras Belsasar bebía,
mandó traer las copas de oro y plata que su antecesor, Nabucodonosor,
había sacado del templo de Jerusalén. Quería beber en ellas con sus nobles, sus
esposas y sus concubinas. 3 Así que trajeron las
copas de oro sacadas del templo—la casa de Dios en Jerusalén—y el rey y sus
nobles, sus esposas y sus concubinas bebieron en ellas. 4 Mientras
bebían en las copas, rindieron culto a sus ídolos de oro, plata, bronce,
hierro, madera y piedra.
5 De
pronto, vieron los dedos de una mano humana que escribía sobre la pared
blanqueada del palacio del rey, cerca del candelabro. El propio rey vio la mano
mientras escribía 6 y el rostro se le puso pálido
del susto. Le temblaron las rodillas a causa del miedo y se le aflojaron las
piernas.
7 El
rey llamó a gritos que trajeran a los brujos, a los astrólogos y a los
adivinos para que se presentaran ante él. Les dijo a esos sabios babilónicos:
«El que pueda leer esta escritura y explicarme lo que significa será vestido
con mantos púrpuras, propios de la realeza, y se le pondrá una cadena de oro
alrededor del cuello. ¡Será el tercero en importancia en el reino!».
8 Entonces
entraron todos los sabios del rey, pero ninguno pudo leer lo que estaba escrito
ni decirle al rey lo que significaba. 9 Así que el
rey se asustó aún más y se puso pálido. Sus nobles también estaban perturbados.
10 Cuando
la reina madre oyó lo que estaba pasando, se dirigió apresuradamente a la sala
del banquete y le dijo a Belsasar: «¡Que viva el rey! No se ponga tan pálido ni
tenga miedo. 11 Hay un hombre en su reino en quien
vive el espíritu de los dioses santos. Durante el reinado de Nabucodonosor,
este hombre demostró percepción, entendimiento y sabiduría como la que tienen
los dioses. El rey que precedió a usted, o sea su antecesor, el rey
Nabucodonosor, lo nombró jefe de todos los magos, los brujos, los astrólogos y
los adivinos de Babilonia. 12 Este hombre, Daniel,
a quien el rey le dio por nombre Beltsasar, tiene un intelecto excepcional y
rebosa de conocimiento y entendimiento divino. Puede interpretar sueños,
explicar acertijos y resolver problemas difíciles. Mande llamar a Daniel y él
le dirá el significado de lo que está escrito en la pared».
Daniel explica la escritura
13 Entonces
trajeron a Daniel delante del rey y el rey le preguntó:
—¿Eres tú ese Daniel, uno de los cautivos traídos
de Judá por mi antecesor, el rey Nabucodonosor? 14 He
oído que el espíritu de los dioses vive en ti y que tienes mucha percepción,
entendimiento y sabiduría. 15 Mis sabios y brujos
han intentado leer las palabras escritas en la pared y explicarme su
significado, pero no pueden. 16 Me dicen que tú
puedes dar interpretaciones y resolver problemas difíciles. Si eres capaz de
leer estas palabras y explicarme el significado, te haré vestir con mantos
púrpuras, propios de la realeza, y recibirás una cadena de oro en el cuello.
¡Serás el tercero en importancia en el reino!
17 Daniel
respondió al rey:
—Su majestad, guarde sus regalos o déselos a otra
persona, igual le diré el significado de lo que está escrito en la pared. 18 El
Dios Altísimo le dio soberanía, majestad, gloria y honor a su antecesor,
Nabucodonosor. 19 Lo hizo tan poderoso que gente de
toda raza, nación y lengua temblaba de temor ante él. El rey mataba a quienes
quería matar y perdonaba a quienes quería perdonar; honraba a quienes quería
honrar y humillaba a quienes quería humillar. 20 Sin
embargo, cuando su corazón y su mente se llenaron de arrogancia, le fue quitado
el trono real y se le despojó de su gloria. 21 Fue
expulsado de la sociedad humana. Se le dio la mente de un animal salvaje y
vivió entre los burros salvajes. Comió pasto como el ganado y lo mojó el rocío
del cielo, hasta que reconoció que el Dios Altísimo gobierna los reinos del
mundo y designa a quien él quiere para que los gobierne.
22 »Oh
Belsasar, usted es el sucesor del rey y sabía todo esto, pero aun así no
se ha humillado. 23 Todo lo contrario, usted
desafió con soberbia al Señor del cielo y mandó traer ante usted estas copas
que pertenecían al templo. Usted, sus nobles, sus esposas y sus concubinas
estuvieron bebiendo vino en estas copas mientras rendían culto a dioses de plata,
oro, bronce, hierro, madera y piedra, dioses que no pueden ver ni oír, ni saben
absolutamente nada. ¡Pero usted no honró al Dios que le da el aliento de vida y
controla su destino! 24 Así que Dios envió esa mano
para escribir el mensaje.
25 »Este
es el mensaje que se
escribió: Mene, Mene, Tekel y Parsin. 26 Y
el significado de las palabras es el siguiente:
Mene significa
“contado”: Dios ha contado los días de su reinado y le ha puesto fin.
27 Tekel significa
“pesado”: usted ha sido pesado en la balanza y no dio la medida.
28 Parsin[i] significa
“dividido”: su reino ha sido dividido y dado a los medos y a los persas.
29 Entonces
por orden del rey Belsasar, vistieron a Daniel con mantos púrpuras, le pusieron
una cadena de oro en el cuello y lo proclamaron el tercero en importancia en el
reino.
30 Esa
misma noche mataron[j] a Belsasar, rey de Babilonia.
31 Y
Darío el medo se apoderó del reino a los sesenta y dos años de edad.
Daniel en el foso de los leones
6 Darío
el medo decidió dividir el reino en ciento veinte provincias y nombró a un alto
funcionario para gobernar cada provincia. 2 Asimismo,
el rey escogió a Daniel y a dos personas más como administradores para que
supervisaran a los altos funcionarios y protegieran los intereses del
rey. 3 Pronto Daniel demostró ser más capaz que los
otros administradores y altos funcionarios. Debido a la gran destreza
administrativa de Daniel, el rey hizo planes para ponerlo frente al gobierno de
todo el imperio.
4 Entonces
los demás administradores y altos funcionarios comenzaron a buscar alguna falta
en la manera en que Daniel conducía los asuntos de gobierno, pero no
encontraron nada que pudieran criticar o condenar. Era fiel, siempre
responsable y totalmente digno de confianza. 5 Finalmente
llegaron a la siguiente conclusión: «Nuestra única posibilidad de encontrar
algún motivo para acusar a Daniel será en relación con las normas de su
religión».
6 Así
que los administradores y los altos funcionarios se presentaron ante el rey y
dijeron: «¡Que viva el rey Darío! 7 Todos
nosotros—administradores, autoridades, altos funcionarios, asesores y
gobernadores—nos hemos puesto de acuerdo en que el rey apruebe una ley que se
haga cumplir estrictamente. Ordene usted que, en los próximos treinta días,
todo aquel que ore a quien sea, divino o humano—excepto a usted, su majestad—,
sea arrojado al foso de los leones. 8 Ahora bien,
su majestad, emita y firme esta ley de tal modo que no pueda ser alterada, una
ley oficial de los medos y de los persas que no puede ser revocada». 9 Así
que el rey Darío firmó la ley.
10 Sin
embargo, cuando Daniel oyó que se había firmado la ley, fue a su casa y se
arrodilló como de costumbre en la habitación de la planta alta, con las
ventanas abiertas que se orientaban hacia Jerusalén. Oraba tres veces al día,
tal como siempre lo había hecho, dando gracias a su Dios. 11 Entonces
los funcionarios fueron juntos a la casa de Daniel y lo encontraron orando y
pidiéndole a Dios que lo ayudara. 12 De manera que
fueron directo al rey y le recordaron el decreto.
—¿No firmó usted una ley por la cual, durante los
próximos treinta días, todo aquel que ore a quien sea, divino o humano—excepto
a usted, su majestad—, sea arrojado al foso de los leones?
—Sí—contestó el rey—, esa decisión sigue en pie;
es una ley oficial de los medos y de los persas que no puede ser revocada.
13 Entonces
le dijeron al rey:
—Ese hombre Daniel, uno de los cautivos de Judá,
no hace caso a usted ni a su ley. Sigue orando a su Dios tres veces al día.
14 Al
oír esto, el rey se angustió mucho y procuró encontrar un modo de salvar a
Daniel. Pasó el resto del día buscando una manera de librarlo de ese aprieto.
15 Por
la noche, los hombres volvieron a presentarse ante el rey y dijeron: «Su
majestad, usted sabe que según las leyes de los medos y los persas, ninguna ley
firmada por el rey puede ser modificada».
16 Entonces,
finalmente el rey ordenó que arrestaran a Daniel y lo arrojaran al foso de los
leones. El rey le dijo: «Que tu Dios, a quien sirves tan fielmente, te
rescate».
17 Así
que trajeron una piedra y la colocaron sobre la boca del foso. El rey selló la
piedra con su sello real y los sellos de sus nobles para que nadie pudiera
rescatar a Daniel. 18 Luego el rey regresó al
palacio y pasó la noche en ayuno. Rechazó sus entretenimientos habituales y no
pudo dormir en toda la noche.
19 Muy
temprano a la mañana siguiente, el rey se levantó y fue deprisa al foso de los
leones. 20 Cuando llegó allí, gritó con angustia:
—¡Daniel, siervo del Dios viviente! ¿Pudo tu
Dios, a quien sirves tan fielmente, rescatarte de los leones?
21 Y
Daniel contestó:
—¡Que viva el rey! 22 Mi
Dios envió a su ángel para cerrarles la boca a los leones, a fin de que no me
hicieran daño, porque fui declarado inocente ante Dios y no he hecho nada malo
en contra de usted, su majestad.
23 El
rey se alegró mucho y mandó que sacaran a Daniel del foso. No tenía ningún
rasguño, porque había confiado en su Dios.
24 Entonces
el rey dio órdenes de que arrestaran a los hombres que maliciosamente habían
acusado a Daniel y los hizo echar al foso de los leones, junto con sus esposas
y con sus hijos. Los leones saltaron sobre ellos y los despedazaron aun antes
de que llegaran al piso del foso.
25 Después
el rey Darío envió el siguiente mensaje a la gente de toda raza, nación y
lengua en el mundo entero:
«¡Paz y prosperidad a todos ustedes!
26 »Ordeno
que en mi reino toda persona tiemble con temor delante del Dios de Daniel.
Pues él es el Dios viviente,
y permanecerá para siempre.
Su reino jamás será destruido,
y su dominio nunca tendrá fin.
27 Él rescata y salva a su pueblo;
realiza señales milagrosas y maravillas
en los cielos y en la tierra.
Él ha rescatado a Daniel
del poder de los leones».
28 Así
que Daniel prosperó durante el reinado de Darío y el reinado de Ciro, el persa.
SALMOS 56
Para el director del coro: salmo de
David, acerca de cuando los filisteos lo capturaron en Gat. Cántese con la
melodía de «La paloma en los robles distantes».
56 Oh
Dios, ten misericordia de mí,
porque la gente me acosa.
Mis enemigos me atacan todo el día.
2 Los que me calumnian no dejan de acosarme,
y muchos me atacan descaradamente.
3 Pero cuando tenga miedo,
en ti pondré mi confianza.
4 Alabo a Dios por lo que ha prometido.
En Dios confío, ¿por qué habría de tener miedo?
¿Qué pueden hacerme unos simples mortales?
5 Siempre
tergiversan lo que digo;
se pasan el día tramando cómo hacerme daño.
6 Se juntan para espiarme;
vigilan cada paso que doy, ansiosos de matarme.
7 No permitas que estos malvados se salgan con la suya;
en tu enojo, oh Dios, derríbalos.
8 Tú
llevas la cuenta de todas mis angustias
y has juntado todas mis lágrimas en tu frasco;
has registrado cada una de ellas en tu libro.
9 Mis
enemigos emprenderán la retirada cuando yo clame a ti por ayuda.
Una cosa sé: ¡Dios está de mi lado!
10 Alabo a Dios por lo que ha prometido;
sí, alabo al Señor por lo que ha prometido.
11 En Dios confío, ¿por qué habría de tener miedo?
¿Qué pueden hacerme unos simples mortales?
12 Cumpliré
los votos que te hice, oh Dios,
y ofreceré un sacrificio de gratitud por tu ayuda.
13 Pues me rescataste de la muerte;
no dejaste que mis pies resbalaran.
Así que ahora puedo caminar en tu presencia, oh Dios,
en tu luz que da vida.
Si los seguidores de Jesús deben ofrecer su total
lealtad al Reino de Dios, ¿cómo deben relacionarse con los gobiernos y las
estructuras de poder de su época? En este video, veremos cómo la experiencia de
Daniel y sus amigos en el exilio de Babilonia ofrece sabiduría para manejar
esta tensión. Seguir a Jesús en el siglo XXI significa aprender el camino del
exilio.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”